.Un préstamo.
Te envío mil mariposas. Pero no creas que sólo son mariposas…
Cada una, encierra la promesa de un lugar.
Todas juntas, son el mundo.

Te las presto por un tiempo…
Después…volverán a vivir en mi estómago…

La fórmula secreta.
Quería encerrar los buenos momentos.
Quería conservar la esencia, sin fecha de caducidad.
Investigué y estudié. Busqué por todo el mundo, pero nadie sabía como sellar los recuerdos y mantener las sensaciones frescas e intensas.
Y, entonces, en un sueño, alguien me susurró al oído la fórmula secreta:
1) Fotografía del momento y una botella de vidrio.
2) Antes de cerrarla, debes acercar tu aliento y dejar escapar tus palabras.
3) Describe el momento, como si fuera poesía y deja se deslicen los adjetivos, como una capa de barniz sobre la foto. Cuando veas que brilla, deja de hablar. La botella ya estará llena.

Después, y si te apetece, la colocas en la chimenea como objeto decorativo,…
