Revista Coaching

Mathis Landwehr, una estrella con brillo propio

Por Kheldar @KheldarArainai

Mathis Landwehr es un actor especializado en papeles de hombres de acción. Nacido en Stuttgart (Alemania) en 1980 e hijo de -al parecer- un doctor en Filosofía y una escenógrafa. Reside actualmente en Berlín. Es un actor emergente, protagonista de la serie Lasko – Die Faust Gottes; que rescata el papel de Lasko perteneciente a una de sus películas, y varios papeles secundarios o de stuntman.

Mathis Landwehr, una estrella con brillo propio

Pero hay que saber unas cuantas cosas más acerca de este actor. Según fuentes…

Mathis trabajó de niño en teatro y en ópera, y tiene sus primeros papeles en obras como “El alma buena de Sechuan” de Bertolt Brecht o “Minna y el soldado” de Lessing. Su padre, atleta además de filósofo; animó a su hijo a competir con éxito, primero en un club de natación y en gimnasia.

Mathis demostró con rapidez el alto nivel de competitividad que tiene, y es destacable el papel que juega a su favor su naturaleza física, que es impresionante. Con diez años ve la primera película de uno de sus ídolos, Bruce Lee, y en ese momento le queda claro que lo suyo es unir la actuación y las artes marciales al igual que Bruce.

Pero sólo después de que un amigo de la familia tuviera una larga conversación con Mathis y su padre sobre filosofía y artes marciales, se decidió a encontrar un dojo y un sensei adecuado para él. Había oído hablar de un maestro vietnamita, Nguyen Ngoc Thach, que tenía su pequeño dojo en un suburbio de Stuttgart.

Mathis se tiró una hora todos los días en la ida en autobús y otra a la vuelta pero el maestro le dió calabazas durante un mes. Mathis aparecia todos los días a la misma hora, recibiendo la misma respuesta negativa. Cuando estaba a punto de renunciar el maestro se le acercó, elogió a su tenacidad y le mostró los primeros ejercicios.

A partir de entonces, este suceso es una referencia fuerte en la vida de Mathis. No tuvo problemas en estudiar arte dramático ya que su madre daba clases en la Academia de Cine de Ludwigsburg, donde tanto Mathis como su hermana ayudaban en lo que podían a los estudiates y en la decoración de los cortos que allí hacian, cosa que le entusiasmó. Su familia siempre le apoyó, y después de terminar la secundaria ya tenía claro que quería hacer películas de acción.

Mathis Landwehr, una estrella con brillo propio

Mathis trabajó en un centro de rehabilitación para personas con trastornos mentales, debido a su deseo de ayudar a la gente con problemas… Sin embargo, su objetivo más ansiado era ir a Asia, para contactar con las raices de su arte marcial y por lo tanto también con la espiritualidad que ellas desprenden. Y así lo hizo.

A la vuelta de Asia; Mathis sabía lo que quería; renovar el cine de acción. Así grabó junto a un viejo amigo y gracias a los euros que había conseguido con su trabajo; dos cortos de acción para empezar a darse a conocer de cara a los productores de su pais. Y entonces se fue otra vez a Asia por unos meses para adquirir experiencia.

Al regresar a Alemania, los productores que habían visto sus cortos estaban deseosos de hacerle debutar en una pelicula para la pantalla grande, reconociendo su talento para la acción y las coreografías de artes marciales (además hay que reconocer que tiene presencia en pantalla). Fue por esto que Hermann Joha lo convenció para trasladar su corto “Kampfansage 2” a la pantalla grande, dando como resultado “Desafio: El último aprendiz“.

Esto motivó una colaboración más que vio nacer su mejor papel hasta la fecha.

Hermann Joha tenía desde hacía tiempo una idea acerca de un heroe que combinaba las artes marciales y la espiritualidad (algo parecido a los monjes asiáticos, pero trasladandolo a Europa y al cristianismo); nace así el personaje de “Lasko”, que debuta con la película Virus mortal “Death Train”, dotada con un reparto internacional contando como villano con el conocido Arnold Vosloo (Imhotep, en La Momia).

Mathis Landwehr, una estrella con brillo propio

En un perfecto ejemplo de la filosofía kaizen; Mathis busca el perfeccionamiento y la mejora constante, y por eso siguió dando clases de interpretación y entrenando artes marciales (para darlo todo en la pantalla, se puede suponer). Hasta la fecha se sabe que su arte marcial de origen fue el Tu-Thân, pero también se conoce que ha practicado  Boxeo, Capoeira, Taekwondo, Muay Thai y Taijiquan.

Como preparación para la serie “Lasko – Die Faust Gottes (Lasko, el Puño de Dios)” que se inició unos años después de la primera aparicion en forma de película del personaje, Mathis no ha dudado en trabajar como doble de acción y en papeles secundarios; trabajando su dominio de las acrobacias y perfecionando la coordinación de las mismas con dichas experiencias.

En resumidas cuentas, podemos decir que lo que le falta a este señor para encumbrar su carrera sería trabajar con personas de la talla de Jet Li, Tony Jaa o Jackie Chan. Todos ellos grandes artistas marciales que han sabido llevar al cine de acción una buena dosis de acrobacias y magníficas coreografías marciales.

A título personal diré que si estas cuatro personas hicieran una película juntos, sería un bombazo para todos los amantes del género. En especial, si el guión y la dirección están a la altura del talento como actores y atletas de los citados señores.

Un demo reel de este hombre:


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