Hoy quiero compartir contigo este poema de Victoria Santa Cruz, Me llamaron negra. Lo encuentro de una belleza sobrecogedora, por el significado que tiene. Porque me hace rememorar ese proceso por el que he pasado: primero de negación, como dice ella (“me lacié el cabello”); de renuncia de lo que en verdad soy. De querer adoptar unos cánones (sobre todo de belleza) que nunca iban a ser los míos. De rechazo, de justificación, de no querer ser lo que ser negra implicaba.
Acepto que soy negra, y ya no quiero ser otra cosa, ni tener la piel más clara, ni el pelo más liso. Lo comprendo, lo vivo con naturalidad. Avanzo segura de la belleza del color de mi piel, de mi pelo crespo, de mis ojos oscuros, grandes y redondos, de mis labios gruesos y mi nariz chata; de mis orígenes. De mí misma, después de todo. Y este poema, para mí, engloba todo eso.
Espero que te guste.