Me apetece escaparme con mis chicos y no pensar en nada.... o casi nada. Me apetece navegar por ahí en la hora de la siesta entre blogs que me gustan y ver qué se cuece en twitter. Me apetece escoger un buen libro y disfrutar de él en la playa. Me apetece jugar con Rayo sin mirar el reloj y sin estar pendiente del trabajo. Me apetece escribir en el blog y compartir un montón de cosas que tengo en el tintero. Me apetece salir a correr por la playa de buena mañana. Qué de planes :)
Como siempre, nuestros veranos son playeros, de descanso e inmensamente tranquilos. Me gustan las vacaciones sin mucho que hacer, es tiempo de recargar baterías, tirarse a la bartola y no preocuparse por hacer nada. Huyo de las excursiones, los planes programados y el hacer miles de cosas. Sólo aspiro a no mirar el reloj, a tostarme bajo el sol y descansar sin límites.
Ahora toca hacer las maletas y despedirme de la ciudad por unas semanas. Fuera estrés, fuera horarios, fuera trabajo. Mediterráneo ¡¡allá vamos!!
