Vale, pues la que estoy describiendo es la casa que enseño hoy.
Pequeña, de aire mediterráneo y con tejado de teja roja, rodeada de naturaleza, mucha, y como colofón, unas fantásticas vistas al mar desde toda la casa.

En cuanto al diseño, destaca la comunicación que se ha conseguido entre interior y exterior; perfectamente comunicados consiguen que el entorno sea un elemento más en la decoración.
En el interior, colores claros en oposición a colores llamativos, madera y fibras naturales, efectos desgastados en textiles y alguna pieza de diseño.





¿Un plus de esta vivienda mejicana? La sensación de calma y relax que predomina en todas las estancias, desde el dormitorio hasta el comedor, en blanco y con un pequeño acento rosa, pasando por la hamaca.
Ya imagino cómo deben de ser las siestas ahí...
Imágenes vía Frenchy Fancy.


