El amarillo nunca ha sido un color de mi predilección, pero gracias a estas flores me está cogiendo el gusanillo. Me encanta el toque que dan a cualquier decoración, quedan perfectas!
Tanto solas como combinadas, en una decoración rústica, o en una más minimalista y moderna, de cualquier manera quedan preciosas. Además, la ventaja es que es una flor que se seca fácilmente y dura muchísimo, por lo que es ideal para decorar cualquier rincón de una casa.
Las he visto en millones de bodas de USA, y cuando las vi al natural por primera vez, acabaron de convencerme. Me confieso adicta a las craspedias.
Visto aquí.
Visto aquí.
Visto aquí.
Visto aquí.
Visto aquí.
Visto aquí.
Visto aquí.
¿No os encantan?
