Revista En Femenino

Mis heridas de guerra

Por Clara Ingeniera @mamaingeniera

Es estupendo que exista, de forma reconocida, ese periodo llamado postparto, puerperio o cuarentena en el que se entiende que el cuerpo ha de “recuperarse” tras el parto. Tal y como os conté, mi puerperio no ha sido tan horrible como me esperaba, pero, ¿que hay más allá del puerperio?

Aviso: entrada muy íntima sobre asuntos de mujer.

heridas de guerra tras el parto

Del parto quise traerme, a parte de un niño preciosísimo al que amo con locura, unas cuantas heridas de guerra:

Episiotomía

¿Qué os voy a decir que no sepáis? Supuestamente está curada. Yo me miro ahí abajo y la cicatriz apenas se nota, además, me puedo sentar sin problemas y despatarrarme en el suelo para hacer el tonto con Bichito. Pero la piel está muy sensible, y por más blastoestimulina que me pongo, no hay novedades por el sur.

Antes de abandonar el hospital me dijeron que me la curase, únicamente, con agua y jabón de forma diaria y que después de ir al baño, también la lavase. Secar los puntos con un secador y listo. Procurar mantener la herida lo más seca posible.

Después de dos semanas y ver que los puntos seguían molestando, pregunté a mi matrona del amor y me dijo que usase un jabón específico diariamente (seguro que sabéis cuál es, y sino os lo digo yo, Epixelle) y que después aplicase blastoestimulina. Por arte de magia, los puntos empezaron a desaparecer y a molestar mucho menos en el proceso de curación.

No entiendo por qué no me mandaron estas directrices desde un principio, probablemente hubiese sufrido mucho menos los puntos, o no, yo que sé…

El caso es que esa episiotomía ha terminado con mi estética genital. La abertura es mucho mayor (y asimétrica) ahora, además de que hago ruido al caminar. Esto os lo tendría que contar cara a cara y con la énfasis que se merece, pero sí, hago ruido al caminar. Es asqueroso. Me indigna y me cabrea a partes iguales. Lo peor de todo, es que no es el único ruidito que hago…

Vagina en general

Que sí, que todo tiene que volver a su sitio y blablabla, pero ¿sabéis lo que es un pedo vaginal? Seguro que más de una vez tras una sesión de sexo desenfrenado os habéis pegado unas carcajadas escuchando como vuestra vagina se tira pedos con libre albedrío.

Pues mi vagina se los tira cuando me levanto de la cama, por ejemplo. Alguna vez, cuando me he levantado del sofá también. ¿¿¿¿Pero qué es esto????

Yo no puedo ir por la vida tirándome pedos vaginales y hacer como que no he escuchado nada. Espero que esto termine porque es algo muy vergonzoso.

Orificio de la uretra

Durante el parto, me sondaban cada dos horas para ir vaciando la vejiga. Como tenía puesta la epidural, yo no me enteraba en absoluto, pero me atrevería a decir que esa práctica también ha dejado mella en mí.

Desde el parto, meo torcido. Sí, tal cual. El chorrillo de pipí sale hacia suroeste (atrás y a la izquierda). Además, me veo un orificio gigante cuando nunca antes me lo había visto.

Por otro lado, cuando me ducho y me enjabono la zona, me escuece hasta que me aclaro.

Todavía no he podido ver a un ginecólogo que me diga si eso es normal o no, o si volverá a ser lo que era, porque la matrona que me revisó en la Seguridad Social no me ayudó en absoluto.

Pelvis

Tengo un dolor general por todo el hueso que hay en mis bajos. Desde la vulva hasta el ano. Todo, me duele todo. Cuando camino, cuando estoy sentada, si me presiono… hasta cierta parte de las nalgas me duele si aprieto.

Esto es lo que me dijo la matrona que requería un osteópata que me tengo que pagar yo, obviamente.

Y estoy segura que este dolor ha sido causado por los tirones que dio la ginecóloga cuando le puso la ventosa a Bichito. Si tanto grité yo, por algo debía ser.

Hemorroide

O la Bernarda, como yo la llamo cariñosamente. Si no estuviese adherida a mi ano le hubiese apuñalado varias veces. ¡Qué maldito dolor!

Lo curioso es que empezó a darme caña 3 semanas después del parto, y me pregunto yo, ¿ha sido causada por el parto o por el estreñimiento provocado por el hierro que tomaba?

He dejado de tomar hierro por mi propia cuenta porque no podía seguir así. Y ahora, estoy en un punto que considero grave, pues aunque mis heces sean blandurrias, eso duele horrores.

Como no, también me he mirado ahí abajo y me ha parecido ver los morros de Carmen de Mairena. Con eso os lo digo todo.

Y sabía que tenía que ver a un proctólogo, pero como quien espera ver llover, han ido pasando las semanas porque tenía la esperanza de que remitiese.

Para nada.

Pasado mañana sin falta y porque no lo soporto más, tengo cita con un digestivo. Necesito que liquide a la Bernarda de alguna manera porque cuando me da algún peristaltismo solo quiero echarme a llorar. Y no nos engañemos, cagar es uno de los mayores placeres que hay, y si ni eso puedo disfrutar, entonces ¿qué me queda?

Tengo la sensación de que se habla más bien poco de estas intimidades, pero están ahí y todas de una manera u otra nos quedamos echas polvo. ¿Os atrevéis a contarme en los comentarios vuestro estado genital tras el parto? ¿Alguien me da alguna esperanza?


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