Mis lecturas de estos dos meses han sido éstas:

"Donde los escorpiones", de Lorenzo Silva. La última aventura, el último caso de nuestros guardia civiles favoritos. Bevilacqua y Chamorro se ven obligados a personarse en pleno Afganistán, para investigar el asesinato de un suboficial español. Deben amoldarse a la vida militar y en zona de operaciones, a parte de contar con la enrevesada situación de competencias entre los diferentes contingentes y estamentos. En la línea de toda la serie, me ha encantado.

"La España vacía", de Sergio del Molino. No es una novela, es un ensayo. Sergio tiene siempre la habilidad de ir construyendo lo que quiere contarnos, contándonos otras muchas cosas. Haciendo múltiples referencias a libros, películas, música, a la historia, a sus vivencias. Simplificándolo mucho podríamos decir que es un agitador cultural, despierta curiosidades, anima a leer otras cosas, a aprender, a profundizar. Es un magnífico libro. Una reflexión muy actual. La pasada semana sin ir más lejos, el regional abría su informativo con la noticia de que Teruel era la provincia europea con menos densidad de población, por de bajo de Laponia. Europa entera se echaba las manos a la cabeza. Teruel había perdido 4 habitantes por día. La España vacía se sigue vaciando. En definitiva un libro estupendo, interesante e ilustrativo.
"Cuatro amigos", de David Trueba. Una novela que podría parecer una típica "road movie", con tintes gamberros. Muy reflexivo, con un tinte amargo a pesar de perfilarse como "Veinte Mil leguas de viaje subnormal", entre otros apelativos que le ponen. Un viaje de vacaciones de cuatro amigos, cada uno con sus particularidades, su sentido de la amistad, en la línea del paso de la juventud a la madurez, cada uno con sus miserias y sus mochilas. Dividido en tres capítulos, en los que pasan esos últimos 15 días de agosto recorriendo las diferentes carreteras de España, para acabar en la boda de Bárbara, la ex del que nos cuenta las peripecias. El libro está lleno de frases lapidarias, situaciones tremendas y es una desenfadada y a la vez caústica visión sobre esa edad, en la que da la sensación de estar en tierra de nadie.
