Revista Cine
Andaba el otro día trasteando con viejas cintas de audio cuando me tropecé con una (muy) vieja grabación casera en la que se podía escuchar unos arpegios mal ejecutados de una melodía que, teniendo raíces cinéfilas, muchos propietarios de guitarras -que no guitarristas- sin duda reconocerán al instante y puede que, para algunos, desconocedores de su origen, incluso sea un feliz descubrimiento, no en vano quien abajo firma, desde hace años creyendo ser cinéfilo, estuvo tiempo dando la tabarra de esas notas sin tener ni idea de dónde procedían.
De eso hace ya tiempo, así que dejémoslo como mero prólogo de lo que interesa.
Veamos y escuchemos un vídeo esclarecedor:
Efectivamente, esa melodía archiconocida, sobada, mal ejecutada, sufrida, maleada hasta el límite de las cuerdas, es la sintonía de una película dirigida por René Clément en 1952, un emotivo (algunos dirán que incluso sensiblero) relato de los horrores de la guerra tomando como protagonistas dos inolvidables infantes.
El gran maestro Narciso Yepes borda para la posteridad la ejecución de la partitura, por si alguien alberga duda de cómo suena en realidad.
Curioso resulta que habiendo millones de versiones "alternativas" de la sintonía (es un decir jocoso) este escribano, buscando lo uno, haya encontrado lo otro:
Aquí tenemos, mira por donde, una versión alternativa, evidentemente realizada por el propio René Clément, del principio y el fin de la historia que nos cuenta Jeux Interdits: