
Fue una boda bastante minimalista, desde la decoración interior hasta el vestido de la novia, que llevaba un sencillo vestido de tirante con un velo corto para la ceremonia. El blanco fue el color elegido, pero esta vez la novia dio un toque de color al ambiente con su ramo de novia en tonos rojos.



La recepción tuvo lugar en la azotea.



Créditos: GreenWeddingShoes.
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