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¡Mójate corriendo!

Publicado el 04 julio 2015 por Esferatextual

Con la llegada del verano muchos son los corredores que se aventuran a salir a entrenar con temperaturas a las que no están acostumbrados. Esto no solo produce una notable bajada en su rendimiento a causa del calor, sino que además puede entrañar unos riesgos que exponemos a continuación.

El calor excesivo producirá que nuestra temperatura corporal aumente por lo que sudaremos más, y podremos deshidratarnos más fácilmente. Además, como consecuencia de esta falta de agua, los músculos no podrán funcionar correctamente y podríamos sufrir calambres en diferentes músculos que harían casi imposible terminar nuestro entrenamiento.

También hay que tener en cuenta que al aumentar la temperatura corremos el riesgo de sufrir el temido Golpe de Calor cuyos síntomas principales son delirios, dificultad para respirar, vómito, convulsiones, alteraciones del comportamiento y dolor de cabeza. Si empezamos a notar sensaciones raras deberemos parar en seguida y tratar de enfriarnos lo más rápido posible. Es muy importante darse cuenta del alto riesgo al que nos exponemos, ya que si el golpe de calor es demasiado fuerte puede llegar a producir la muerte.

Otro riesgo que podemos correr es la exposición prolongada a los rayos UVA que a determinadas horas es dañina y puede producirnos quemaduras de gran calibre e incluso a la larga el riesgo de desarrollar cáncer de piel.

No hay que dejar de recordar que cuanto más calor haga más sudarán los pies produciendo las molestas ampollas, que si no son bien tratadas y cuidadas pueden incluso provocar que tengamos que estar una temporada sin calzarnos las zapatillas.

Sin embargo, es evidente que no podemos estar tres meses parados a causa del calor, porque perderíamos todo el entrenamiento que habíamos acumulado hasta ahora. Es por esto que en Rincón del Músculo vamos a daros una serie de consejos para que podáis continuar con vuestras carreras a pesar de las altas temperaturas veraniegas.

Female athlete drinking water.
Female athlete drinking water.

Para empezar es importante elegir muy bien la hora a la que vamos a salir a correr, ya que no a todas horas es igual de peligroso. Es preferible salir por la mañana, ya que es raro que os encontréis con un calor sofocante tras las horas sin sol de la noche, que como norma general refrescarán el ambiente. Hay muchos locos que corren a las 4 de la tarde a plena luz y con el calor en su punto más alto. Es posible que no les pase nada, pero las consecuencias son demasiado costosas como para arriesgarse. También se puede salir después de las 8 de la tarde, cuando el sol empieza a caer y con él las temperaturas.

Además deberemos salir siempre con crema de protección solar de factor no inferior a 30. Durante esta época, hay que ponerse protector todos los días, incluidos los nublados, ya que los rayos ultravioleta son más dañinos que en cualquier otra época.

Para evitar pasar demasiado calor es mejor elegir rutas en las que sepamos que vamos a poder estar en sombra, aunque no sea durante todo el camino. Además es muy aconsejable llevar una gorra o visera para tapar nuestra cabeza de los implacables rayos. También es buena idea planear la ruta de modo que pase cerca de alguna fuente donde podamos refrescarnos y beber para evitar deshidratarnos.

Por último se puede probar a correr dentro de la piscina, lo que es muy beneficioso para nuestras doloridas rodillas por no tener que aguantar el peso del cuerpo. Evidentemente no podremos hacer marca ni tiempo pero podremos seguir ejercitando las piernas durante las horas más calurosas sin tener el problema del calor.

En general, hay que tener especial cuidado con las temperaturas en esta época y buscar siempre el sentido común para no acabar haciendo cualquier locura en la que podamos acabar mal parados.


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