Revista Viajes

Monasterio de Veruela y Museo del Vino "Campo de Borja"

Por Jmbigas @jmbigas
En las faldas aragonesas del Moncayo (el Mont Caius de los romanos), se construyó en el siglo XII el Real Monasterio de Santa María de Veruela, inicialmente en estilo románico, junto al pueblo de Vera del Moncayo.

Portada románica y campanario de la iglesia de Veruela.
(JMBigas, Julio 2012)

El Monasterio fue ocupado hasta 1835 (la Desamortización de Mendizábal) por los monjes cistercienses. Estos desarrollaron un señorío en torno al Monasterio, manteniendo el control de bastantes de los pueblos de la actual comarca del Campo de Borja, y Veruela se convirtió así en un poder económico de la zona. Tras el abandono, forzado, de los monjes, una Junta de Conservación (constituida por algunas fuerzas vivas locales) impidió la destrucción y el abandono del Monasterio. Se abrió una Hospedería, donde dos de sus huéspedes más famosos fueron los hermanos Bécquer (en 1863-64), Gustavo Adolfo y Valeriano. Allí escribió Gustavo Adolfo Bécquer sus famosas Cartas desde mi celda. Entre 1877 y 1973, la Compañía de Jesús instaló un noviciado en el Monasterio (con la única interrupción de la expulsión de la Orden durante la República y la Guerra Civil - 1932-39). En 1976 el Estado cedió el usufructo de Veruela a la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), que obtuvo la plena propiedad en 1998. Actualmente, la DPZ tiene abierto el Monasterio a la visita del público (entrada: 1,80Euros) y lo utiliza como escenario privilegiado para diversas actividades culturales (exposiciones, ciclos de música, conciertos,...).

Interior de la iglesia del Monasterio de Veruela.
(JMBigas, Julio 2012)

En 1994 se inauguró, en un edificio anexo al Monasterio, el Museo del Vino Campo de Borja. El cultivo de la vid y la producción de vino ha sido tradicional en la comarca, donde predomina la variedad garnacha. De acuerdo a los datos de que se dispone, existen trazas de garnacha en el Campo de Borja desde el año 1.145. En la actualidad, de las casi 5.000 hectáreas de esta variedad, cerca de 2.000 tienen viñas con edades comprendidas entre los 30 y los 50 años. Las viñas viejas tienen habitualmente un rendimiento mucho menor, pero son muy apreciadas porque aportan una gran complejidad estructural y aromática a los vinos. Los viñedos se extienden por alturas entre los 350 y los 700 metros sobre el nivel del mar. Visité recientemente el Monasterio de Veruela, y su anexo el Museo del Vino. Desde Madrid opté por una ruta alternativa a la que sería más natural, por la carretera de Zaragoza. Viajé por la carretera de Burgos hasta pasado Somosierra, y de ahí me desvié hacia tierras segovianas y sorianas (Riaza, San Esteban de Gormaz), siguiendo el Duero. Pasada Soria capital, ya en dirección hacia Tarazona y Aragón, se disfruta de la imagen majestuosa del Moncayo, elevándose orgulloso sobre los campos llanos de Castilla.

Este hombre parece sostener sobre sus hombros la
bóveda junto al claustro de Veruela.
(JMBigas, Julio 2012)

Veruela y, en general, el Campo de Borja, forman parte del valle del río Huecha, un afluente del Ebro. Veruela es uno de esos atractivos destinos de Turismo de Interior que reciben, habitualmente, una afluencia mínima de visitantes. Cuando yo llegué, un poco antes del mediodía, en el aparcamiento frente a la entrada no había más que dos o tres coches. Compré la entrada y realicé la visita libre por el Monasterio, articulada casi en su totalidad alrededor del claustro central. Aunque no te acompaña ningún guía durante la visita, la señalización interior es muy completa. En la iglesia había operarios trabajando, preparando, sin duda, algún próximo evento cultural. Existe además el proyecto de abrir un Parador de Turismo en Veruela. Inicialmente previsto para 2013, la difícil situación económica por la que está atravesando el país ya lo ha retrasado, de momento, hasta 2014.

Claustro del Monasterio de Veruela.
(JMBigas, Julio 2012)

La visita al Monasterio, que difícilmente puede alargarse mucho más allá de la media hora, permite recorrer la iglesia, el claustro, y las diversas estancias que lo rodean (refectorio, sala capitular, cocinas,...). Durante la visita me crucé con alguno de los (escasos) visitantes que había ese lunes de Julio en Veruela. A pesar de que su construcción inicial se realizó en el siglo XII en estilo románico, el conjunto arquitectónico también muestra elementos góticos, renacentistas e incluso barrocos. Recomiendo vivamente detenerse en las figuraciones de los capiteles de las columnas que rodean el claustro. Allí podemos ver toda clase de relieves, representando incluso figuras vagamente paganas. Una visita interesante, sin duda, para todos los amantes de la piedra con historia.

El Jardín de las Garnachas, junto al Museo del Vino
Campo de Borja.
(JMBigas, Julio 2012)

Para terminar, recorrí el Museo del Vino Campo de Borja. A pesar de que existen trazas de actividades vinícolas en la zona desde el siglo XII, sólo fue en 1.978 que se aprobaron los estatutos de la Denominación de Origen Campo de Borja. El área cubierta por esta DO, situada al noroeste de la provincia de Zaragoza, ya próxima a Navarra, incluye la mayoría de municipios de la comarca (Borja, Ainzón, Fuendejalón, Tabuenca,...). En muchos de ellos todavía se pueden ver las bodegas familiares tradicionales, excavadas en los montes o cabezos. Yo conseguí fotografiar algunas de estas bodegas en Tabuenca. De las 7.400 hectáreas de viñedos que incluye esta D.O., casi el 60% son de garnacha. Pero, en las últimas décadas se han realizado plantaciones significativas de otras variedades tintas (principalmente Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Tempranillo) y de algunas blancas como la Macabeo, Moscatel y Chardonnay. Lógicamente, la mayoría de vinos de la D.O. son tintos (con Reservas y Grandes Reservas muy notables), y rosados (por el método de sangrado). Los blancos son casi testimoniales, pero tienden a desarrollarse en los últimos tiempos.

Información muy completa sobre los diversos aspectos
de la viticultura en la zona, en el Museo del Vino.
(JMBigas, Julio 2012)

El Consejo Regulador de la D.O. está realizando una muy encomiable labor en la promoción de los vinos de esta Denominación de Origen, y han acuñado como frase publicitaria El Imperio de la Garnacha (o The Empire of Garnacha, en inglés). El Museo del Vino es una instalación moderna, no muy extensa, pero con tres plantas, donde se exhiben los principales elementos históricos, agrícolas, culturales e industriales relacionados con la actividad vinícola en Campo de Borja. Hay también un espacio dedicado a las 17 bodegas que producen vino con esta D.O. Junto al Museo hay también una pequeña plantación titulada El Jardín de las Garnachas. En la pequeña tienda se puede escoger entre varias docenas de vinos producidos por las diversas bodegas, así como otro tipo de productos típicos de la comarca y recuerdos en general.

Bodegas familiares excavadas en el monte,
junto al pueblo de Tabuenca.
(JMBigas, Julio 2012)

Al terminar las visitas, ya era hora de una pausa para la comida. El restaurante que está justo enfrente del Monasterio estaba cerrado (cierran los lunes y martes), pero a unos 150 metros, camino del Santuario del Moncayo, está el Molino de Berola, que sí estaba abierto para poder almorzar. Se trata de un establecimiento preparado para grandes afluencias de visitantes (gran explanada para el aparcamiento de vehículos, juegos infantiles, etc.). Pero ese lunes no creo que sirvieran más de una docena de comidas. Esa es la cruz del Turismo de Interior, en lucha permanente por conseguir la suficiente frecuentación como para que las infraestructuras necesarias puedan ser viables y rentables.

Santuario del Moncayo (Hospedería, Bar-Restaurante)
(JMBigas, Julio 2012)

El Santuario de Nuestra Señora del Moncayo, a 1.621 metros de altitud es la parte más alta del macizo a la que se puede llegar en vehículo convencional. Desde allí parte una de las rutas de acceso a la cumbre (2.314 m.). Buena parte de la vertiente aragonesa está protegida bajo la figura del Parque Natural de la Dehesa del Moncayo (9.848 Ha). Los sorianos están estudiando la posibilidad de crear un parque gemelo en su vertiente del monte. En el interior del Parque, el estacionamiento está cuidadosamente regulado. Sólo se puede parar y aparcar en las zonas especialmente designadas al efecto, y en cada una se especifica el número máximo de vehículos que puede acoger. La subida en coche hasta el Santuario tiene una primera parte en carretera asfaltada que va trepando por la ladera. Luego hay un largo tramo de pista de tierra compactada, que se puede recorrer en turismo a velocidad moderada. En la última parte, unos 800 metros, la pista está muy degradada, y hay que circular con la máxima precaución y atención. En la zona del Santuario del Moncayo hay una hospedería y un bar-restaurante, así como un mirador desde el que, en día despejado, se domina toda la comarca del Campo de Borja y buena parte de la provincia de Zaragoza.

En días despejados, desde el Santuario del Moncayo
(1.621 m. snm), se tiene visibilidad sobre buena parte
de la provincia de Zaragoza.
(JMBigas, Julio 2012)

Dediqué dos o tres horas de la tarde a recorrer los viñedos de la zona, y a visitar alguna bodega. De acuerdo a la prolija información que se puede obtener en la web del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Campo de Borja, hasta ocho de las diecisiete bodegas de la D.O. tienen abierta tienda de venta directa al público (en diversos horarios). Finalmente me detuve en las tiendas de dos de las más grandes: Crianzas y Viñedos Santo Cristo Sociedad Cooperativa, en Ainzón, y Bodegas Aragonesas (con su muy extendida marca Coto de Hayas) en Fuendejalón. Compré algunas botellas, entre ellas algún vino de la gama alta, principalmente procedente de viejas garnachas, que espero degustar con sosiego y placer. La producción total de la D.O. varía con los años, pero se mantiene en el entorno de los 18 millones de botellas, de los que prácticamente unos 11-12 millones se destinan a la exportación. Terminada una jornada muy completa, que se había iniciado en Madrid a las siete de la mañana, me dirigí hacia el hotel que había reservado en Tarazona. Pero eso ya os lo contaré en otro momento. Aparte de las poquitas fotografías que he seleccionado para ilustrar este artículo, podéis acceder a una completa colección de 62 imágenes, pinchando en la foto de la entrada al Monasterio de Veruela.

Monasterio de Veruela y Museo del Vino "Campo de Borja"


El Monasterio de Veruela y su área de influencia, bien merecen una visita. JMBA

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Revista