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Moonlight y la victimización del homosexual

Publicado el 09 febrero 2017 por Sergio Palacios @palserg
Moonlight y la victimización del homosexual

Con esta temporada de premios, una de las sorpresas y éxitos con la crítica ha sido Moonlight, del director Barry Jenkins. Y a pesar del buen recibimiento y de buena manufactura, hay un punto que están ignorando completamente, y es que la historia sigue perpetuando la victimización del personaje homosexual para intentar empatizar con el público.

Lo único que define a Chiron como personaje es que es una víctima, no hay más características que lo vuelvan interesante. No solo eso, sino que la película gira en torno a esta victimización, lo cual no sería el problema si se invirtiera un poco más de tiempo en envolvernos en su personaje, en contarnos más sobre su persona, pero cada elemento presente en Moonlight solo sirve para enfatizar el hecho de que es una víctima en todos los sentidos: de su familia, de su circunstancia, de la sociedad.

En vez de hacernos empatizar con él por ser un buen personaje en una situación complicada, nos hacen sentir lástima por él. Si bien es cierto que abundan estos casos en nuestra realidad, mi problema es con la ejecución de su misma historia, pues incluso ésta puede ser tratada dándole más riqueza, más tridimensionalidad y más respeto a su personaje.

Moonlight y la victimización del homosexual

No soy adepto de exigir que un director tenga que ser homosexual para estar a cargo de un proyecto que maneje el tema, pero en este caso, creo que hizo falta esa visión. Se siente un miedo hacia la temática. ¿Por qué no ser más explícitos con los deseos de Chiron? Y por explícito no me refiero a mostrar sexo en pantalla, sino simplemente representar bien lo que el mismo guión está incluyendo. Por más tímido que sea Chiron, por más manipulado que sea Kevin, su relación está manejada de una manera muy superficial. Vaya, sí podemos ver a Kevin teniendo sexo anal con una chica, ¿pero no podemos ver un beso convincente o un encuentro verosímil entre él y Chiron? ¿Aún cuando la trama le da tal importancia a ello y lo convierte en un elemento fundamental para el mismo protagonista?

Lo que me lleva al tercer acto, el cual me parece está mal ejecutado por dicho mal entendimiento del director. ¿El sueño húmedo de Chiron con Kevin? Risible por su inverosimilitud. ¿Su encuentro? Frío, aún para el nerviosismo de sus circunstancias. ¿La noche final? Sin el énfasis necesario para transmitir el clímax emocional del protagonista. La toma final es perfecta, pero el trayecto hacia ella está lleno de estos baches que no permiten que transmite la emoción que debería de cargar.

Estoy consciente de que hay elementos que son muy personales para Barry Jenkins, como el personaje de la madre de Chiron, cuya autenticidad sí queda plasmada en pantalla, y reconozco que en otros rubros tiene sus méritos que merecen ser reconocidos (la música, el diseño sonoro, las actuaciones, y sí, la dirección). Mi problema es con el acercamiento al contenido, y aunque esto puede ser una interpretación muy personal, al final, Moonlight no es una mala historia, ni es una mala película, pero creo pudo ser ejecutada de una mejor manera, y es una tristeza que nuestro clima envuelto en un aire de lo "políticamente correcto" no nos permita siquiera expresar esta opinión sin que nos tachen de homófobos o racistas. No hay que confundir la temática tratada con el arte plasmado. Precisamente por la importancia de estos temas es que necesitamos que éstos sean tratados con mayor responsabilidad y con mejor ejecución, lejos de una simple mirada heteronormada y victimizadora de la misma.

Moonlight y la victimización del homosexual


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