Revista Opinión

Muchos lazos se rompieron. (izqcri 7)

Publicado el 26 julio 2010 por Manuhermon @manuhermon
Nadie conoce los alineamientos que se producirán como consecuencia de la crisis en España y Europa entre las fuerzas y colectivos después de romperse tantos lazos y acuerdos sociales en estos años de crisis económica, dentro de los sindicatos, con sus afiliados y con jóvenes mujeres y parados, dentro del partido de gobierno con sus líderes, y con sus votantes, entre otras izquierdas, las rojas y las nuevas formas verdes y malvas, ¿se dotarán por fin de una gran organización estable, con suficiente poder como para gobernar? Y ojo porque, la vieja tradición de agruparse en los malos momentos puede no servir ahora, y podría haber colectivos de izquierda quemados por no obtener salidas a problemas reales de ‘las clases populares’ en estos años, que se fueran a otras partes, desde la abstención a salidas populistas.
Partidos y sindicatos podrían perder amplios apoyos sociales, lo cual resultaría bastante grave, porque dejaría expedito el camino a importantes retrocesos sociales, y a muy pocos vemos practicar análisis críticos explicativos de la situación anterior. Asimismo acciones u omisiones actuales deberían ser extremadamente cuidadosas para no provocar derrumbes que luego siempre se imputan en su totalidad a los otros, al enemigo, y nunca a nuestros propios errores que parecen no existir. La situación de diversidad contiene otras variables a estimar, que bien recoge Vicente Verdú en un reciente artículo, en el cual destacaba:
Partidos, autoridades y sindicatos han ingresado en una patología, narcisista o narcótica, según los casos, que si les hace inútiles para atender eficazmente los problemas de la población de otra les procura un aspecto de carcamales.
La alternativa a esta realidad han venido a ser las asociaciones de vecinos. Asociaciones de gran consistencia y resistencia que se concentran en metas cercanas y concretas. Recuerdan mucho a las asociaciones vecinales durante el franquismo, cuando demandaban tanto habitabilidad como libertad.
Asociaciones donde se encuadraban gentes de ideologías diferentes y edades, rentas y dedicaciones desiguales, porque la unión se conseguía mediante el recio pegamento de la causa justa.
Si los sindicatos se han descolorido y la legitimidad de los partidos políticos se ha degradado, en su lugar los movimientos sociales, sea el feminismo, el ecologismo o el pacifismo, van ocupando su lugar y marcando las bases de otra política, más directa y participativa. Los movimientos vecinales poseen, como los movimientos sociales, la misma naturaleza. La intervención, la denuncia y la protesta, pero también la alternativa y la proposición, van de abajo a arriba. Si hay un futuro para una nueva idea política, o lo que sea, es el paso de la polis al domus. El cambio de lo general por lo doméstico y de la abstracción por la determinación.

PD. Si ustedes quieren una buena polémica sobre la izquierda, no se pierdan en 'El arte de la guerra', desde el 27 de mayo, hay 4 artículos,muy bien servidos con sus tapas (debate) correspondiente. No se lo pierdan, abren puertas y ventanas para que entre el aire.

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