Con sólo 29 años, Mathew Ellis, un ingeniero británico, ha muerto por beber demasiada agua. Al parecer, alguien le metió una pastilla de éxtasis en la bebida durante una fiesta, lo que provocó que ingiriera "litros y litros de agua". Poco después se demayó en casa de sus padres y entró en estado de coma. Siete meses después falleció en el hospital.
Revista Comunicación
Con sólo 29 años, Mathew Ellis, un ingeniero británico, ha muerto por beber demasiada agua. Al parecer, alguien le metió una pastilla de éxtasis en la bebida durante una fiesta, lo que provocó que ingiriera "litros y litros de agua". Poco después se demayó en casa de sus padres y entró en estado de coma. Siete meses después falleció en el hospital.
