Dos épocas muy diferentes, realidades del pasado que no han evolucionado tanto como deberían; y un presente que para muchas mujeres todavía no es sinónimo de libertad. Un drama con letras mayúsculas y un documental que muestra la oscuridad que se esconde tras las luces de las fiestas de verano.
Imitación a la vida



Dificultades para compaginar la vida familiar con las aspiraciones profesionales. No disponer del tiempo necesario para compartir con la hija sus preocupaciones y anhelos, no saber casi nada de una persona que ha estado a su lado durante años.

TÍTULO ORIGINAL Imitation of Life. DIRECTORDouglas Sirk. GUIÓN Eleanore Griffin & Allan Scott (Novela de Fannie Hurst). MÚSICA Frank Skinner. FOTOGRAFÍA Russell Metty. REPARTOLana Turner, John Gavin, Susan Kohner, Sandra Dee, Dan O'Herlihy, Robert Alda, Juanita Moore,Mahalia Jackson, Terry Burnham, Karin Dicker, Troy Donahue. EE UU 1959, 124 min.
Tralas luces

ConTralas Luces, al principio, mi intención era hacer un retrato colectivo de una forma de vida nómada. Quería dejar constancia de un mundo condenado a desaparecer, el de los feriantes ambulantes, convivir con ellos durante un tiempo y compartir día a día sus anhelos y dificultades.
Pero a medida que fue pasando el tiempo, y a medida que fui conociendo a Lourdes y a su familia, mi idea inicial se fue transformando. El rodaje se convirtió en un proceso de exploración y descubrimiento, y mi relación con estas personas, su generosidad y confianza, me abrieron puertas inesperadas.Tras ese tiempo, después de recorrer miles de kilómetros y de grabar más de 200 horas de material, me di cuenta de que lo que tenía entre manos era mucho más que un simple documental sobre la vida itinerante de los feriantes. Tenía fragmentos de vida, de la vida de una persona. Una mujer a quien había llegado a conocer a lo largo de esos meses y con quien había llegado a intimar más de lo previsto. (SANDRA SÁNCHEZ).
Lourdes se casó siendo una niña, tuvo a su primer hijo con 18 años, no quería, pero desconocía la posibilidad de decidir, no sabía que se podía evitar. Al principio estaba muy enamorada y repleta de sueños. Lo pasaron muy mal hasta que compran la pista de coches de choque, que acabará convirtiéndose en su propia cárcel. Los hombres montan y desmontan, mientras ella limpia, cocina, cuida de todos… El alcoholismo masculino, la repetición de los roles establecidos, la soledad, la pérdida de ilusiones…
Nunca me sentí libre
La vida de un hombre qué fácil es.

