Revista Historia

¡Viva mi país!

Por Miguelo87
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, la palabra nacionalismo significa, "apego de los naturales de una nación a ella y a cuanto le pertenece". O sea, es un sentimiento p¡Viva mi país!ropio de ciertas personas hacia el lugar en donde no solamente viven, sino que han crecido y han pasado buena parte de sus vidas. En la actualidad es muy complejo hablar de ellas, y más aun ante el fenómeno de la globalización o mundialización. Sin embargo, se hace patente en muchas ocasiones, en situaciones aparentemente triviales como los deportes, y es ahí en donde uno puede apreciar que el nacionalismo es parte de nuestra humanidad, al punto de ser convenenciera.
Durante los siglos XVIII y XIX, las ideas de la Ilustración que aparecieron en Europa y que luego contagiarion a América, derivaron en acontecimientos importantes para muchos pueblos a fines del XVIII, especialmente para los Estados Unidos (Guerra de Independencia) y para Francia (Revolución). Desde luego, no fueron hechos aislados, ni estáticos, en el sentido de que solo afectaron a quienes intervinieron en esos conflictos, sino que condujeron a otros hechos que permitieron la aparición de corrientes ideológicas y políticas, cuyo sentir principal, no era tanto el bienestar del reino, sino del pueblo, en tanto que ese pueblo tenía una identidad propia cultural y socialmente hablando: el nacionalismo.
De esta manera, se puede decir que las guerras de independencias americanas (1775-1822), fuera de Estados Unidos, de la América española o Brasil, fueron inspiradas en buena parte, gracias a un sentir de patria. Los criollos o españoles americanos del Imperio español en América, se sintieron humillados e irritados al verse ignorados en el ejercicio¡Viva mi país! del poder en su misma patria; de la misma forma que los americanos de las trece colonias inglesas, no se veían representados en el Parlamento británico. Más tarde aparecerá ese sentimiento en Europa, y provocará entre otras cosas, las unificaciones de Italia y Alemania, y la decadencia de los imperios multinacionales (Austria-Hungría, Rusia y Turquía). Todos aquellos hechos políticos e ideológicos, desde luego, fortalecieron esos sentimientos de patria, al punto que en algunas ocasiones, había división, como el caso de los países sudamericanos y centroamericanos, o lo contrario, como en el caso de España, Francia e Irlanda; aunque en otras era un sentimiento que se llevaba al extremo de no querer ni convivir con el extranjero, como el de la Alemania nazi.
De ahí que muchos países se sintieran en la necesidad de materializar ese nacionalismo, en símbolos patrios, como los himnos nacionales, o en un personaje que representara los ideales de del país, como el Tío Sam norteamericano, Marianne de Francia, la Madre Rusia o Britania y John Bull de Gran Bretaña.
Retomando lo que decía al principio, el nacionalismo me parece no solo un ideario político, sino un verdadero s¡Viva mi país!entimiento. Y en esta Era, en este mundo globalizado, en que una persona nacida en Guadalajara, puede estudiar en la Ciudad de Méxicoy terminar trabajando en Brasil o Inglaterra; ese sentimiento no puede ser transmitido por los padres, con la misma facilidad como puede ser la religión o los valores. Tal vez, los mexicanos lo tengamos podamos hacer pensar que con la algarabía de nuestra "mexicanidad", hay un México fuera de su territorio, como en el caso de los que cruzan la frontera para ir a EUA por una mejor calidad de vida. Pero yo no creo que la presencia de tamales, atole y pozole en un banquete de Día de acción de gracias, sea un ejemplo de ello, mas bien es una adopción, como lo fue para nosotros recibir el mestizaje cultural en el siglo XVI.
Por eso digo que es un fenómeno complejo, y a la vez susceptible a la conveniencia de las personas. Por ejemplo, el año pasado la Copa Mundial de la FIFA la ganó España, con todo y que era el año del bicentenario, hubo quien llegó a expresar "si no nos hubieramos (los mexicanos) independizado de España, hoy celebraríamos el triunfo de nuestra selección"; otros más en España, como los vascos, donde aparentemente hay intentos de independencia del resto de España, celebraron el triunfo español en el fútbol. Regresando con México, nuevamente se ve este doble sentir, por un lado, desprecio por parte de aquel que por haberse ido a vivir a EUA, aunque sea de "mojado*" y teniendo un¡Viva mi país! mal inglés, ante sus paisanos que nunca han salido siquiera de su estado. Y por otro, que cuando va a jugar la selección mexicana a EUA, o se celebra el Cinco de Mayo o la noche del Grito, la mexicanidad sale a relucir, aunque se esté en otro país o se hable en espanglish (o inglañol).
Y por eso, me parece algo contradictorio, que muchos de estos, luchen por una reforma migratoria (que es bueno), y al mismo tiempo se sigan sintiendo mexicanos, en un sentido estricto, como si aun vivieran en México, solo porque la Selección mexicana ha ganado a la de Estados Unidos en un partido de futbol. Razón tiene, la afición norteamericana, de sentirse humillada, no tanto por una derrota deportiva, que eso menos importa, sino que aquellos que han sido acogidos, de buena o mala gana, en su país, desprecien a este en esa situación.

Eso sí, ¡a todos nos duele haber perdido Texas, Nuevo México y California!
*como inmigrante ilegal.

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