
Cuando mi malagueña preferida, Kraftcroch, colgó el patrón del monje budista, supe que debía tejerlo para ellos. No tuve dudas. Escogí el hilo Saigon de Katia y lo tejí en un plis porque Marisa, como siempre, prepara patrones perfectos. Si aún no os habéis estrenado con ella, ¿a qué esperáis?!

