
Existe en el Museo de Arte de New Orleans una escultura, obra del artista Do Ho Suh, que ilustra a la perfección el significado de este concepto y su nombre es precisamente " Karma", (cual si no ). La estructura se alza hasta una abrumadora altura, que juega nuestra percepción, dándonos la ilusión de que alcanza el cielo, desafiando las mismísima ley de la gravedad. La conforman noventa y ocho esculturas de acero inoxidable, cada una colocada sobre los hombros de la anterior y tapándose mutuamente los ojos en un ejercicio de equilibrio que representa la conexión kármica, conformando una elegante espina dorsal en la que cada pieza se curva para dar paso a la siguiente con milimétrica precisión. El acero inoxidable, usado por el artista en la obra, le concede la luminosidad del propio concepto ancestral que ilustra, irradiando su alrededor con los rayos solares que destella mientras asciende infinitamente hasta alcanzar el cielo con cada pieza cuidadosamente concatenada a la anterior.
