Pero la enseñanza del cuento no acaba ahí. Si la doncella es pecadora de ser hija del orgulloso molinero, el enano acaba pagando la falta de haber considerado a una criatura de la tierra como un bien intercambiable ("me darás tu primer hijo a cambio de convertir la paja en oro") Y es que la ley del pacto y el acuerdo, válida en el mundo civilizado, no sirve cuando a la madre naturaleza le es arrebatado lo que le pertenece y acaba imponiéndose su ley ("y el enano se hundió hasta la mitad del cuerpo").Lo salvaje, tantas veces despachado como caótico y brutal por los pensadores civilizados, responde en realidad a un orden imparcial, implacable y hermoso, a la vez que libre. Su expresión, la plenitud de la vida animal y vegetal en el planeta, que incluye las tormentas, los vendavales, las serenas montañas de primavera y a nosotros mismos, es el mundo real, al que todos pertenecemos. (Gary Snyder) *¿Cuál es el precio que hoy pagan quienes infringen la ley natural? ¿Cómo sucumben las políticas que desoyen la voz de lo salvaje y extienden su sed de civilización? ¿Qué cuentas nos pedirá la naturaleza violentada?
