Un
equipo de la Universidad de Cádiz en España publicara en la revista
International Journal of Neuropsychopharmacology un
artículo, que explica cómo un número de productos naturales
aislados de plantas tienen la capacidad para activar una familia de
proteínas conocidas como quinasa de tipo C o PKC que facilitan la
proliferación de las células neuronales en el cerebro. El grupo de
investigación ha patentado el uso de estos compuestos para regenerar
el sistema nervioso. Existen compuestos en el mercado que activan
esta familia de proteínas, pero con un alto nivel de carcinogénesis.
Es por ello que no pueden utilizarse en realidad como una terapia
regenerativa. Es por esto que los investigadores comenzaron a probar
estos compuestos, en una primera etapa, en los ratones para comprobar
cómo estos compuestos facilitan la proliferación en cultivos de
células precursoras neuronales y que su introducción en un cerebro
de ratón adulto favorece la generación de nuevas células
neuronales. En la actualidad además están estudiando otras vías
menos invasivas para la administración de este compuesto en lugar de
inyectar medicamentos directamente en el cerebro. Estos compuestos
son difíciles de obtener de modo que administrarlos en poca cantidad
es muy importante. También es necesario que toda la cantidad llegue
al cerebro como si se inyectan en la sangre. El trabajo realizado
hasta ahora es una primera etapa de un proyecto mucho más complejo,
con el objetivo final de desarrollar nuevos medicamentos en el largo
plazo.
Revista Salud y Bienestar
Un
equipo de la Universidad de Cádiz en España publicara en la revista
International Journal of Neuropsychopharmacology un
artículo, que explica cómo un número de productos naturales
aislados de plantas tienen la capacidad para activar una familia de
proteínas conocidas como quinasa de tipo C o PKC que facilitan la
proliferación de las células neuronales en el cerebro. El grupo de
investigación ha patentado el uso de estos compuestos para regenerar
el sistema nervioso. Existen compuestos en el mercado que activan
esta familia de proteínas, pero con un alto nivel de carcinogénesis.
Es por ello que no pueden utilizarse en realidad como una terapia
regenerativa. Es por esto que los investigadores comenzaron a probar
estos compuestos, en una primera etapa, en los ratones para comprobar
cómo estos compuestos facilitan la proliferación en cultivos de
células precursoras neuronales y que su introducción en un cerebro
de ratón adulto favorece la generación de nuevas células
neuronales. En la actualidad además están estudiando otras vías
menos invasivas para la administración de este compuesto en lugar de
inyectar medicamentos directamente en el cerebro. Estos compuestos
son difíciles de obtener de modo que administrarlos en poca cantidad
es muy importante. También es necesario que toda la cantidad llegue
al cerebro como si se inyectan en la sangre. El trabajo realizado
hasta ahora es una primera etapa de un proyecto mucho más complejo,
con el objetivo final de desarrollar nuevos medicamentos en el largo
plazo.
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