Y a cada paso que daba mojaba mi corazón con perlas de agua engarzadas en telarañas, posadas en hojas muertas, prendidas entre las ramas.
Mañanas de niebla y brumas. Nubes a ras de suelo que engrandecen el espíritu de quien sabe acercarse a ellas.

Dehesa
Amanecer en la dehesa
Robledal y helechos

Dehesas de Salvaleón

Castañar en Tentudía

Valle en Las Villuercas

Las Villuercas

Tentudía

Grulla cantando en la niebla

Grullas sobre la niebla

Martín pescador entre niebla

Campanario en Alange

Telaraña

Gotas de niebla

Telarañas y hoja de álamo

Castillo de Nogales

Embalse de Alange

Mi camino

Nieblas
