Revista Cine

No mires arriba: Es el fin del mundo, nada más

Publicado el 08 diciembre 2021 por La Henryteca @LaHenryteca
Por Antonio Lopez.

La becaria de un grupo de investigación descubre un cometa que parece estarse aproximando a la Tierra a gran velocidad. El investigador principal del grupo corrobora que, efectivamente, el astro va a chocar contra nuestro planeta con un impacto de consecuencias probablemente catastróficas. Al advertir a las más altas autoridades políticas, los científicos se encuentran con un muro de escepticismo, al que se suman las burlas cuando se dirigen a los medios de comunicación masivos. La situación cambia cuando la presidenta de Estados Unidos afronta un escándalo y su gabinete ve en la catástrofe que se avecina el modo de subir su popularidad. El cometa se convierte, por lo tanto, en la prioridad nacional, pero solo hasta que se meten por medio intereses empresariales y las decisiones políticas toman un nuevo giro de 180 grados.

No mires arriba: Es el fin del mundo, nada másEs evidente que las similitudes entre el argumento de este estreno, uno de los platos fuertes que Netflix ofrece para la temporada de Navidad, y la crisis del Covid, así como la crisis en ciernes del cambio climático, no son pura coincidencia. Los vaivenes de los medios de comunicación que pasan de fomentar la incredulidad a sembrar el pánico de un día al otro, los cambios de parecer igualmente repentinos de ciertas autoridades científicas o supuestamente científicas, o el tratamiento de las situaciones de emergencia por parte de los gobiernos y de la oposición en función de sus intereses políticos y económicos, son por el momento un territorio virgen para el cine, que seguramente no puede permanecer más tiempo en un mundo paralelo, ajeno a los profundos cambios que ha vivido la sociedad en los dos últimos años.No mires arriba: Es el fin del mundo, nada más
Siendo pioneros en abordar un terreno tan delicado, además en una producción de gran presupuesto, no es de extrañar que Netflix haya tirado por la calle de en medio con una dramedia de tono ligero, una especie de tijera con las puntas romas, donde la sátira política, la crítica a una sociedad infantilizada y fácilmente manipulable, a unos medios de comunicación que fomentan la frivolidad y reducen todo al meme, el hashtag y el chascarrillo, y a unos científicos chaqueteros que ocultan sus conflictos de interés, se vean reducidos a la caricatura, el maniqueísmo y el trazo grueso. 

Aunque comercialmente sea comprensible que la producción haya evitado meterse en profundidad en terrenos como el humor negro o ácido, lo cierto es que desde un punto de vista narrativo serían las únicas formas de abordar en tono de comedia una película catastrofista sobre el fin del mundo, que es de lo que trata No mires arriba, aunque la propia cinta pretenda ignorarse a sí misma durante la mayor parte de su desmesurado metraje.   

No mires arriba: Es el fin del mundo, nada más

Es evidente que Netflix se ha metido en un berenjenal que le queda demasiado grande a su responsable, Adam McKay, el director de comedietas como Hermanos por pelotas, que parece haberse venido arriba tras su nominación al Oscar por El vicio del poder, y que aquí aporta un tono sentimental e infantiloide que constituye una de las muchas contradicciones de una película que se pretende crítica y concienciada. Tal vez el personaje de Leonardo Dicaprio, un científico vendido y pusilánime, al que el guión intenta convertir prácticamente en un héroe de Frank Capra, sea el mejor indicador de estas incoherencias. Tampoco el resto de un reparto de grandes estrellas en horas bajas, tremendamente sobreactuadas, consigue dar humanidad a personajes que se reducen a clichés maniqueos con patas. La película estará disponible en cines desde el 10 de Diciembre y en la conocida plataforma de VOD Netflix desde el 24 de Diciembre.
No mires arriba: Es el fin del mundo, nada más

Zapatero a tus zapatos: Adam McKay, y Netflix en su conjunto, están especializados en el simple entretenimiento y en el cine de género, que es algo muy digno y muy difícil, y probablemente es mejor que se ciñan a lo que saben hacer. No obstante, es cierto que han sido los primeros en hablar del elefante que hay en la habitación y que el cine ha estado ignorando, y han abierto una puerta por la que, esperemos, entren propuestas más interesantes que No mires arriba.

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    • ##check## Lo bueno
      • Haber sido pionera en abordar, aunque sea a través de una metáfora, las situaciones de emergencia provocadas por la crisis del Covid y la probable crisis climática.
    • ##times## Lo malo
      • Un planteamiento imposible: una comedia sentimental catastrofista, que le queda muy grande a su director y a Netflix.
        Un tratamiento emocional e infantil en una película que, supuestamente, está criticando a una sociedad infantilizada y manipulada a través de las emociones.
        Un reparto de grandes estrellas sobreactuadas interpretando a personajes maniqueos.

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    • Dirección 4.0
      • El proyecto le queda muy grande a Adam McKay, un director de comedias comerciales que aporta un tono sentimental e infantiloide que constituye una de las muchas contradicciones de una película que se pretende crítica y concienciada.
    • Personajes 3.0
      • Los personajes son unidimensionales y el guion muy maniqueo. Lo peor sea probablemente el personaje de Leonardo Dicaprio, un científico vendido y pusilánime, al que intentan convertir prácticamente en un héroe de Frank Capra.
    • Reparto 4.0
      • Grandes estrellas sobreactuadas que no consiguen dar vida a los clichés que tienen por personajes.
    • Ritmo y Metraje 4.0
      • Irregular.
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    • Puntuación Total  4.5 / 10
      • Estrella
        Estrella
        Estrella
        Estrella
Trailer:
Fuente Imágenes: Netflix España

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