Así que hemos visto al bebé de nuevo en una ecografía, la de la semana 20, de cuya importancia habló hace algún tiempo Amalia. Es algo increíble, parece mentira. No te lo terminas de creer, a pesar de que la barriga ha crecido notablemente, y ahí está. Con sus bracitos, sus manos, sus piernas, sus deditos, todo. No paraba de moverse. Ahora doblo la pierna, ahora me estiro, ahora me llevo la mano a la oreja y después al ojo, ahora unos folpecitos en la barriga de mamá…Menuda inquietud!
Es alucinante. Aunque ya lo he vivido, ya he pasado por un embarazo y un parto, me sigue pareciendo increíble la aparición de esta nueva vida. Sin que yo haga nada, ella está ahí, creciendo, con su propio corazón y con sus propios movimientos, que ya puedo notar por cierto claramente.
