“A quien madruga, Dios le ayuda”. Esta frase tiene su antítesis, su álter ego, su villano: “No por mucho madrugar, amanece más temprano”. ¡Vaya! Parece que el refranero también tiene contradicciones. De entrada, lo de que Dios te ayuda si madrugas suena un poco difícil de creer. Y no, no voy a entrar aquí en ... Leer más
Revista Comunicación
Sus últimos artículos
-
¿Te sientes solo en la cima? El secreto del «Aprendizaje Acelerado» que nadie te cuenta
-
El misterio de la valla: Cómo entender las intenciones ocultas y vivir más tranquilo
-
Cómo impedir que una mala noche arruine tu día
-
Con ChatGPT no aprendes, solo consumes contenido
