Revista Mundo animal

No soy un amante de los animales

Por Luistovar


No soy un amante de los animales

“Los demás animales no necesitan besos o amor; lo que de verdad necesitan es que les respetemos."

                                                                                        Luis Pérez García 
No soy un "amante de los animales". Amo a algunos animales (humanos y nohumanos) pero no amo a los animales en general, porque el amor es un sentimiento particular. ¿Cómo podría amar a personas que ni siquiera conozco? En todo caso podría decir que soy respetuoso con los animales (humanos y nohumanos) porque el respeto es un deber moral, basado en razones, que no depende de nuestras preferencias personales.
Yo respeto a todos los seres humanos, pero no soy un "amante de los humanos". Acaso, si estoy en contra de la opresión patriarcal sobre las mujeres ¿quiere decir eso que soy un "amante de las mujeres"? Muchos que dicen amar a las mujeres no las respetan. Porque el amor no es lo mismo que el respeto.
Por las misma razones, tampoco soy un "amante de los animales". El amor no tiene que ver con la igualdad y el respeto hacia todos los seres sintientes. El amor es una opción personal. Es un sentimiento dirigido hacia determinados individuos.
A menudo se utiliza el término "amante de los animales" en sentido despectivo para descalificar a cualquier postura que pretenda defender la inclusión de los animales nohumanos en la comunidad moral. Del mismo modo que antaño se llamaba "amante de los negros" a los que eran contrarios al racismo. Los que somos contrarios, también, al especismo tenemos que recibir a menudo todo tipo de descalificativos provenientes tanto de fanáticos especistas como de los propios animalistas.
He conocido a muchas personas que se declaraban "amantes de los animales" y que comían animales. Aunque cuando decían que amaban a los animales en realidad se referían a los perros y/o a los gatos. O sólo a los mamíferos y las aves en general. El caso es que aunque decían amarlos, no los respetaban. No tenían en cuenta sus intereses al mismo nivel que los suyos. Los amaban igual que amaban sus pertenencias personales (casa, coche,...). El amor no implica respeto; aunque tampoco lo excluye obviamente.
¿Si alguien no ama a los animales significaría eso que está bien que los esclavice o asesine? Por supuesto que no. La razón por la que debemos respetar a los demás animales es porque son seres sintientes - individuos que poseen una serie de intereses básicos. 
La idea de los Derechos Animales no se basa en el amor, sino en la justicia y el respeto por todos los seres sintientes, independientemente de su especie y de nuestros sentimientos respecto de ellos.
Si amas a los animales me parece genial; pero si no los amas debes respetarlos por  igual, independientemente de tus sentimientos. Y si los amas, también debes respetarlos a todos por igual y no dar preferencia moral a los intereses de unos frente a los de otros, ni tampoco tratarlos como objetos o recursos para satisfacer tus necesidades y deseos.
Quisiera terminar con estas reflexiones de Priscilla Cohn:

"Hagamos una aclaración. La idea de que un animal dotado de sensación debe ser un miembro de la comunidad moral se basa en una noción intelectual de justicia, no en la emoción. Alguien puede ser un defensor de los derechos de los animales, o un inherentista, y no estar particularmente orgulloso de los animales. 
El cariño respecto de los animales no es un criterio necesario para creer que tenemos que considerar el interés de los animales. Similarmente, uno puede ser un amante de los animales sin ser un defensor de los derechos de los animales o un inherentista. Mucha gente quiere a su perro o a su gato, pero continúa comiendo carne de ternera sin pensar sobre el sufrimiento de la ternera antes de convertirse en chuleta en su plato. 
Desde luego, uno puede ser a la vez un defensor de los derechos de los animales o un inherentista y un amante de los animales. No estoy argumentando, ni de lejos, que todo el mundo tenga que tener un perro en casa. Lo que estoy diciendo es que si somos consistentes tenemos que considerar los derechos de los animales. La consistencia es una parte de la racionalidad de la que los humanos estamos tan orgullosos.""Al aseverar que los animales tienen un valor inherente, quiero decir que su valor es independiente de nuestros juicios respecto de su utilidad, belleza y así sucesivamente. Decir que los animales tienen un valor inherente significa entonces que su valor no es instrumental, o que no son meramente medios para nuestros fines humanos."

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