
La multitud de ranas le gritaba que dejara de sufrir y simplemente se dispusiera a morir. Pero la rana saltaba cada vez con más fuerza hasta que finalmente salto fuera del hoyo. Cuando salió, las otras ranas le preguntaron:
- ¿No escuchaste lo que te decíamos?
La rana les explica que era sorda. Ella pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más para salir de allá.
¿Cuál es la gran moraleja de esta fábula?Las palabras tienen gran poder, así que nunca le digas a nadie que no es capaz de hacer algo, mejor anímale a seguir adelante, dale fuerza para seguir con sus ideales, con sus metas, pero nunca lo desanimes.
Dando palabras de aliento, ayudaremos más a aquella persona a levantarse, continuar su lucha y a intentarlo una vez más.
Tu clave a partir de hoy... Insistir, Persistir, Resistir y nunca, Pero nunca Desistir.
