Investigadores del Instituto de
Tecnología de Massachusetts (MIT) han ideado una forma de encapsular células en un dispositivo protector flexible que previene el
rechazo inmune. En un estudio de ratones, los investigadores mostraron que las
células humanas modificadas genéticamente permanecieron viables durante al
menos cinco meses, y creen que podrían durar más tiempo para lograr un
tratamiento a largo plazo de enfermedades crónicas como la diabetes o la
hemofilia, entre otras sin requerir medicamentos inmunosupresores. Para
proteger las células trasplantadas del sistema inmune, los investigadores las
alojaron dentro de un dispositivo construido con un elastómero a base de
silicio (polidimetilsiloxano) y una membrana porosa especial. Luego recubrieron
la superficie externa del dispositivo con un fármaco de molécula pequeña
llamado THPT que ayuda a prevenir la fibrosis, El dispositivo contiene una
membrana porosa que permite que las células trasplantadas obtengan nutrientes y
oxígeno del torrente sanguíneo. Estos poros deben ser lo suficientemente
grandes como para permitir el paso de nutrientes e insulina, pero lo
suficientemente pequeños para que las células inmunes como las células T no
puedan ingresar y atacar a las células trasplantadas. Los investigadores
mostraron que los islotes de ratas trasplantados dentro de los
microdispositivos mantuvieron los niveles normales de glucosa en sangre en los
ratones diabéticos durante más de 10 semanas. También probaron este enfoque con
células de riñón embrionario humano que fueron diseñadas para producir
eritropoyetina (EPO) por 19 semanas. Además, demostraron que podían programar
las células trasplantadas para producir una proteína solo en respuesta al
tratamiento con un fármaco de molécula pequeña. Específicamente, las células
manipuladas trasplantadas produjeron EPO cuando a los ratones se les administró
la droga doxiciclina. Esta estrategia podría permitir la producción a demanda
de una proteína u hormona solo cuando sea necesaria. Actualmente se están
centrando en la diabetes y están trabajando en formas de extender la vida útil
de las células de los islotes trasplantados. Este estudio se publicó hoy en
Nature Biomedical Engineering .
Revista Salud y Bienestar
Investigadores del Instituto de
Tecnología de Massachusetts (MIT) han ideado una forma de encapsular células en un dispositivo protector flexible que previene el
rechazo inmune. En un estudio de ratones, los investigadores mostraron que las
células humanas modificadas genéticamente permanecieron viables durante al
menos cinco meses, y creen que podrían durar más tiempo para lograr un
tratamiento a largo plazo de enfermedades crónicas como la diabetes o la
hemofilia, entre otras sin requerir medicamentos inmunosupresores. Para
proteger las células trasplantadas del sistema inmune, los investigadores las
alojaron dentro de un dispositivo construido con un elastómero a base de
silicio (polidimetilsiloxano) y una membrana porosa especial. Luego recubrieron
la superficie externa del dispositivo con un fármaco de molécula pequeña
llamado THPT que ayuda a prevenir la fibrosis, El dispositivo contiene una
membrana porosa que permite que las células trasplantadas obtengan nutrientes y
oxígeno del torrente sanguíneo. Estos poros deben ser lo suficientemente
grandes como para permitir el paso de nutrientes e insulina, pero lo
suficientemente pequeños para que las células inmunes como las células T no
puedan ingresar y atacar a las células trasplantadas. Los investigadores
mostraron que los islotes de ratas trasplantados dentro de los
microdispositivos mantuvieron los niveles normales de glucosa en sangre en los
ratones diabéticos durante más de 10 semanas. También probaron este enfoque con
células de riñón embrionario humano que fueron diseñadas para producir
eritropoyetina (EPO) por 19 semanas. Además, demostraron que podían programar
las células trasplantadas para producir una proteína solo en respuesta al
tratamiento con un fármaco de molécula pequeña. Específicamente, las células
manipuladas trasplantadas produjeron EPO cuando a los ratones se les administró
la droga doxiciclina. Esta estrategia podría permitir la producción a demanda
de una proteína u hormona solo cuando sea necesaria. Actualmente se están
centrando en la diabetes y están trabajando en formas de extender la vida útil
de las células de los islotes trasplantados. Este estudio se publicó hoy en
Nature Biomedical Engineering .
