Un estudio en conjunto de la Universidad de California en
Santa Cruz, y la Universidad de Virginia publicado en la revista Behavioral and Brain Sciences desafía
las ideas ampliamente difundidas sobre el autismo. Los investigadores sostienen
que las conductas comunes al autismo, que incluyen poco contacto visual,
movimientos repetitivos y la repetición literal de palabras y frases, se
malinterpretan como una falta de interés en el compromiso social. Por el
contrario, dicen, que estos expresan un profundo anhelo de conexión social. El
estudio evidencio que en algunas personas autistas, el bajo contacto visual
puede ayudarlos a centrar su atención, lo que en realidad mejora el compromiso
social. De manera similar, repetir frases, aunque el significado puede no ser
inmediatamente obvio para otros, también puede ser un comportamiento diseñado
para conectarse con otros. Los movimientos repetitivos pueden ser simplemente
reconfortantes. El trabajo se basó en el testimonio autista que es un recurso
esencial y sorprendentemente subutilizado para comprender la motivación social
en el autismo. Los autores concluyeron indicando que para reducir el aislamiento
social que experimentan muchos autistas, tanto las personas autistas como las
no autistas deben aprender más sobre los objetivos y las señales sociales de
cada uno para lograr una mayor comprensión y una mayor inclusión.
Revista Salud y Bienestar
Un estudio en conjunto de la Universidad de California en
Santa Cruz, y la Universidad de Virginia publicado en la revista Behavioral and Brain Sciences desafía
las ideas ampliamente difundidas sobre el autismo. Los investigadores sostienen
que las conductas comunes al autismo, que incluyen poco contacto visual,
movimientos repetitivos y la repetición literal de palabras y frases, se
malinterpretan como una falta de interés en el compromiso social. Por el
contrario, dicen, que estos expresan un profundo anhelo de conexión social. El
estudio evidencio que en algunas personas autistas, el bajo contacto visual
puede ayudarlos a centrar su atención, lo que en realidad mejora el compromiso
social. De manera similar, repetir frases, aunque el significado puede no ser
inmediatamente obvio para otros, también puede ser un comportamiento diseñado
para conectarse con otros. Los movimientos repetitivos pueden ser simplemente
reconfortantes. El trabajo se basó en el testimonio autista que es un recurso
esencial y sorprendentemente subutilizado para comprender la motivación social
en el autismo. Los autores concluyeron indicando que para reducir el aislamiento
social que experimentan muchos autistas, tanto las personas autistas como las
no autistas deben aprender más sobre los objetivos y las señales sociales de
cada uno para lograr una mayor comprensión y una mayor inclusión.
