Investigadores australianos de la Universidad Nacional
Australiana han desarrollado una tecnología 3D nueva e innovadora que podría resultar
crucial en el tratamiento de lesiones cerebrales y tener muchas otras
aplicaciones, incluida terapias contra el cáncer. Esta herramienta 3D modela células
idénticas a un cerebro sano y sin
lesiones en términos de las proteínas en un entorno de laboratorio y pueden
usarse para reducir la inflamación dentro del cerebro después de una lesión
traumática, un factor clave en la recuperación a largo plazo. La herramienta es
programable, por lo que el usuario puede definir los parámetros y permitir que
las células se comporten de manera controlable y específica. El uso de azúcares
provenientes de algas marinas, permite que la respuesta inmune se active y
desactive a voluntad, e incluso puede bloquear por completo las vías que producen
la inflamación. Pero luego, naturalmente, después de la lesión, la inflamación
disminuirá, por lo que hay que desactivar la respuesta inmunológica en su momento
preciso cosa que hasta ahora no se había podido lograr. La investigación fue publicada
en la revista científica Advanced Materials.
Revista Salud y Bienestar
Investigadores australianos de la Universidad Nacional
Australiana han desarrollado una tecnología 3D nueva e innovadora que podría resultar
crucial en el tratamiento de lesiones cerebrales y tener muchas otras
aplicaciones, incluida terapias contra el cáncer. Esta herramienta 3D modela células
idénticas a un cerebro sano y sin
lesiones en términos de las proteínas en un entorno de laboratorio y pueden
usarse para reducir la inflamación dentro del cerebro después de una lesión
traumática, un factor clave en la recuperación a largo plazo. La herramienta es
programable, por lo que el usuario puede definir los parámetros y permitir que
las células se comporten de manera controlable y específica. El uso de azúcares
provenientes de algas marinas, permite que la respuesta inmune se active y
desactive a voluntad, e incluso puede bloquear por completo las vías que producen
la inflamación. Pero luego, naturalmente, después de la lesión, la inflamación
disminuirá, por lo que hay que desactivar la respuesta inmunológica en su momento
preciso cosa que hasta ahora no se había podido lograr. La investigación fue publicada
en la revista científica Advanced Materials.
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