










Como acostumbra, la moda olvida lo práctico. Unos pantalones blancos los días de lluvia son el foco de todas las salpicaduras. Un impoluto y divino abrigo blanco deja de ser tan impoluto y reluciente al cabo de dos días con el simple roce y sobe del uso.Aunque como idea que se sale de lo habitual para lucir guapa estas Navidades tampoco está mal. Un vestido blanco con un pequeño cinto negro y complementos negros puede solucionarnos las papeletas para las fiestas.

¿Utilizáis el blanco en invierno o lo dejáis de lado por imposible?
