OJOS DEL RENCOR
Tu mirada irascible me lastima,esas uñas invisibles me traspasan
y el rencor que reflejas intimida.
Logros ínfimos, sin motivo, ambicionas,
cuanta rabia e impotencia te delata.
Tu envida sigilosa me ha agarrado,
garganta y corazón me tienen preso,
demostrando tu continuo desagrado,
en mentiras inventadas y sin peso.
No hay sonrisa que te atraiga o satisfaga,
se ha tornado en enojo y negro manto
cualquier gesto me interpretas como afrenta,
y el cariño se ha mudado en desencanto.
Yo no tengo el poder de remediarlo,
ni volver en cielo azul este letargo,
la envidia perniciosa te ha atrapado,
en el alma solo queda un gusto amargo.
Amarillo es el color de la pelusa,
que te tiene corroída y prisionera,
son tus ojos que no engañan y te acusan.
Que mala es la envidia mi madre decía,
y ¡Ay dios mi niña! Qué razón tenía.
© Samarcanda - Ángeles