Revista Cultura y Ocio

Opinión de pretty hard cases

Por Soycazadoradesombras @cazadoradesly
OPINIÓN DE PRETTY HARD CASES

Pretty Hard Cases no es una serie policiaca más: es una comedia irreverente cargada de acción donde dos mujeres de caracteres opuestos intentarán acabar con la organización criminal que llena de droga las calles de Toronto. Ellas son la detective de la brigada antivicio Kelly Duff (Adrienne C. Moore, Orange Is The New Black) y la detective de la brigada criminal Samantha Wazowski (Meredith MacNeill, Baroness Von Sketch Show), dos profesionales condenadas a entenderse cuyas caóticas vidas terminarán por enredarse en sus investigaciones.

Sam y Kelly son las mejores detectives de sus respectivas unidades. Por eso cuando sus investigaciones chocan, el comienzo de su relación no augura nada bueno. Mientras Sam intenta desmantelar otra banda para añadirla a su impresionante historial, Kelly acaba de regresar de una exitosa operación encubierta y ahora está decidida a sacar las drogas de su comunidad. En un encuentro casual durante una operación fallida, ambas policías se dan cuenta de que van tras el mismo objetivo. Y después de discutir quién debería quedarse con el caso, reconocen que juntas tienen muchas más posibilidades de acabar con la escurridiza banda de los Stockwood.

He podido ver los dos primeros episodios de Pretty Hard Cases y lo primero que me ha gustado y llamado la atención es la cronología. La serie no empieza y termina en un capitulo sino que los posteriores episodios al caso anterior se le añadirán más personajes, casos e incógnitas.

Me ha gustado que la serie tenga un toque de humor, pero que mantenga la seriedad en los momentos más importantes o transcendentes.

Cuando esbozas una sonrisa lo haces siempre con el personaje de Kelly Duff ( Adrienne C. Moore) que juega siempre a picar a Samantha Wazowski (Meredith MacNeill).

Pretty Hard Cases tiene un ritmo ágil y adoro que siempre pasen cosas, pero tengo que confesar que su punto fuerte son los diálogos y las tramas personales de ambas inspectoras.

Muchas series de televisión dejan de lado la vida personal de sus protagonistas, ya que estas no quieren hablar o estas producciones quieren enseñar su lado más laboral, pero aquí tenemos un 50 vs 50 y todo está compensado.

Kelly y Samantha se complementan a la perfección y aunque ellas no quieran darse cuenta se necesitan la una a la otra, ya que juntas pueden aprender mucho.

Creo que entre la soledad de una y la otra en el trabajo como que se tienen que decir lo que sienten, piensan...

Estaba acostumbrada a que las series siempre estaban hechas "made in Usa", pero poco a poco me estoy encontrando ante producciones en las que todo sucede en Canadá o en otros países y me gusta y adoro salir de esa zona de confort que nos tenían acostumbrados.

No vemos demasiado Toronto, pero si podemos observar a sus gentes (no todos/as) y nos situamos en una comisaria atípica.

Adoro que en esta serie haya paridad de personajes femeninos o masculinos, pero que el peso de toda la trama y acción sea de la mano de Kelly Duff ( Adrienne C. Moore) y Samantha Wazowski (Meredith MacNeill).

También me gusta que alguien de peso en la serie sea abiertamente del colectivo LGTBI y este colectivo tenga presencia.

Otro de los temas que podemos ver capítulo a capítulo es el de la maternidad en solitario y el de esa edad rebelde que no va a poner nada fácil las cosas a su madre, pero que dará vida a la trama.

Se da importancia a los policías infiltrados que en muchas series, aunque cada vez menos se les obvia o sólo salen en determinados capítulos o muy por encima.

Aunque en esta serie y los pocos capítulos que llevo se habla de drogas, creo que el campo de lo que sucede en Toronto se irá ampliando, poco a poco.

Me he quedado con ganas de más y estoy segura de que capítulo a capítulo la tensión irá creciendo y algo gordo va a pasar.


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