Revista Medio Ambiente

Oportunidad perdida

Por Suerte

NADA que ni con la que está cayendo se rectifica en los desmanes y alegrías innecesarias que se han permitido los gobiernos estos últimos 14 ó 15 años, es más insisten en lugar de rectificar.

Desde luego de imagen de austeridad nada de nada, se va  a la imagen de gran administración para las empresas digitales y de cutreria a los funcionarios de carrera.

En esta consellería y dada la etapa de crisis deseábamos que aunque fuera por necesidad se rectificaran los errores de privatizar servicios que a la postre salen más caros y en la mayor de las veces sin respaldo legal de actuación, o en el mejor de los casos en el filo de la legalidad.

Pues dada la información que me ha llegado no sólo no se rectifica sino que a pesar de la crisis una cosa es lo que dicen y otra lo que hacen, se afirman o reafirman en ahondar con la privatización eso si nos venden que con un montón de recursos y luego caes que es mera cháchara, que recorta mínimamente en personal y se dilapida en compra de vehículos sobredimensionados y poco o nada económicos.

Pues resulta que lejos de cambiar la línea de actuación seguida desde hace ya demasiados años, en diferentes materias como lo que llaman prevención, y digo llaman ya que se reducen a tampoco su actuación que es una ínfima parte de la prevención, en temas de gestión de parques, cosa nada desdeñable salvo que no pueden firmar nada ni certificar nada de nada, o en temas de flora y fauna con imposibilidad de poder actuar al carecer de autoridad, por otra parte se desperdicia muy buenos profesionales que a medio plazo se buscan la vida en cualquier otro trabajo que le de seguridad,aunque cobren mucho menos, por cierto no hace mucho me confirmaron y ampliaron mi suposición de que cualquier capataz de unidades cobran mucho pero bastante más que un agente, eso si que es ahorrar, y cuál es su rentabilidad???? que aportan a la consellería???? son uno de los muchos puestos que en la privatización se crean de manera paralela a la verdadera administración que no sólo se ve reducida a la mínima expresión sino que paradoja de la situación tampoco dispone de presupuestos porque se malgastan en la empresa que supuestamente le debería ayudar, o lo que como hijo que mal agradecido una vez nacido, no sólo no ayuda o colabora, sino que acaba exprimiendo hasta la extenuación al padre (conselleria) para ocupar su puesto.

La lástima es que sigo creyendo en eso tan raro de servicio al ciudadano no al jefe de turno o capataz sino al ciudadano y eso sólo se puede hacer siendo funcionario y no dependiendo de criterios empresariales y de intereses no públicos.


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