Pues resulta que el creador de dicha palabra es nada más y nada menos que Don Andrés Bello. Fue el bautizo que él hizo de un dulce a base de Pulpa de Naranja, Pulpa de Toronja y Nata, que quedaba de forma gelatinosa, y carnosa al mezclarse y dejarse enfriar.
La inventora de dicho dulce, fue una criada holandesa de 21 años de edad, de ojos verdes, cabello rubio y tez blanca, de nombre Mathilde. Cuenta el historiador José Agustín Catalá, que tiempo después, Don Andrés Bello, decidió tener amoríos con dicha criada, aún estando él casado y decidió utilizar una frase en clave, para que nadie en la casa se enterara de su infidelidad. Llegaba a la casa, luego de un día extenuante de trabajo, pasaba a la cocina en donde estaba la bella muchacha y sutilmente, luego de tomar una jarra de guarapo de caña, se le acercaba a la mencionada y le decía: "Mathilde, quiero Totona".
Más tarde, la frase "totona" fue popularizada en Caracas y Venezuela, asumiéndola como sinónimo de "vagina", a tal extremo que el dulce de Don Andrés Bello, fue raramente cocinado en los fogones venezolanos.
FUENTE: CATALÁ, José Agustín. "La Historia de nuestros próceres" Edit Fondo de Cultura Económica. 1983. Reed 1996. Pag 133
