¿Cómo podemos aplicar todo esto a la moda? Es muy simple. Las tendencias se dividen entre oro (doradas) y plata (plateadas) e incluso a veces tratando de combinar las dos. Personalmente me parece que dependiendo del tipo de combinación puede rozar la extravagancia (el dicho que afirma que oro y plata mala pata) pero, por supuesto, todo depende de los estilos y gustos personales de cada uno.
¿Con cuál me quedo? Me gusta más la plata, porque el oro, por mi estilo y físico, en el momento que incorporo más de dos elementos dorados en el atuendo, parece demasiado sobrecargado. Así que para bisutería y complementos me decanto por la plata. Aunque si nos ponemos exigentes, mi favorito es el oro blanco, pero eso es ya una cuestión puramente ornamental.
Sea cual sea, está claro que el dorado y plateado no nos abandonan, mostrando cada uno sus mejores armas para tratar de hacer lo que han hecho durante toda su historia: seducirnos.
¿Tú de quién eres?
El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo. (Epicuro de Samos)
xoxo
Nerea.
