Revista Insólito
La primavera en la Montaña Palentina no llega de golpe… se insinúa. La he visto despertar despacio, como si la tierra respirara después de un largo sueño blanco. Aún quedan neveros agarrados a las umbrías, resistiéndose a marchar, pero el sol ya no es el mismo. Calienta distinto. Tiene algo de promesa. Camino entre robles y hayas todavía desnudos, y el suelo cruje bajo mis botas, empapado por el
