De gran importancia es también la Semana Santa de Villalpando y Castroverde. En ambos casos se trata de procesiones y cofradías con varios siglos de vida, con una fuerte influencia franciscana.Las magníficas tallas que desfilan, las estrechas e históricas calles por las que procesionan –como es el caso de Villalpando en que algún desfile atraviesa los muros de la villa por la bellísima puerta de San Andrés- y la participación popular, las hacen del máximo interés.
Los pasos procesionales de Puebla de Sanabria son tallas barrocas (S. XVII/XVIII): La Oración del Huerto, Cristo atado a la columna, Nazareno, Cristo Resucitado, Cristo Crucificado, La Dolorosa, La Soledad y San Juanico. Entre todos ellos destaca por su valor artístico el Cristo Crucificado. Se trata de una talla articulada y de una gran naturalidad de formas; siendo la figura que aporta mayor realismo.
Gran interés presentan también las Semanas Santas de Alcañices, Fermoselle, Coomonte, Manganeses de la Lampreana, Malva, Villardeciervos, Fuentelapeña o Carbajales, cada una representativa de su comarca y que han influido en las de los lugares limítrofes y en algún caso en la de Zamora; y en las que en unos casos se cantan bellísimos Stabat Mater, Pretorios, Rosarios de la Buena Muerte, Misereres, o los Romances a la Pasión de Lope de Vega y en otros se llevan a cabo ceremonias de Descendimiento o todos los participantes llevan el ritmo de la música durante la procesión.
