Revista Opinión

Otro juez que tal baila. Y van…

Publicado el 04 octubre 2011 por Rgalmazan @RGAlmazan

Pues sí señoras y señores. Y es que hay cada juez suelto que debería estar atado, o mejor en una isla desierta juzgando palmeras –con perdón para las palmeras—, porque desde luego si un tipo como éste anda suelto, átense los machos –no va con segundas— que puede pasar cualquier cosa.

Las hemos visto de todos los colores. Ha habido sentencias en este país de todo tipo: injustas, ilegales, políticas, xenófobas, machistas, surrealistas. De la que hablo la pueden colocar entre las dos últimas categorías.

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Y es que el tipo éste –me cuesta llamarle juez— ha llegado a la conclusión de que a un individuo que ha cometido delitos contra su mujer, en 2009, y ha sido condenado por llamar a una mujer zorra, no es ofensivo. Y ha revocado la condena que le habían impuesto. Porque según él, decir zorra, cuando se está insultado y amenazando a una mujer, es una descripción de un animal que debe actuar con precaución, vamos que debe ser astuto.

No me dirán que no es surrealista el tema. Y lo grave del caso es que no sólo tenía antecedentes el marido, también el “juez”, ya anteriormente había hecho de las suyas. Este elemento ha revocado, en 2010, ocho sentencias por violencia doméstica. Alguna de ellas, más que llamativa. Sin embargo, ahí está. Intocable. Otro que actúa con bula y con impunidad. 

Pero no, hay que ir más allá. Hay que exigir al Consejo General del Poder Judicial (que haga algo, ¡coño!) que sancione de forma contundente a este ejemplar.

Aquí, la pregunta es la de siempre, ¿quién juzga al juez? El margen de interpretación de un juez puede llevarle al desatino y no pasa nada.

Está claro que también, en una parte de la justicia, está instalado el machismo. Una raíz difícil de extirpar y que se incentiva con sentencias tan “ejemplarizantes” como ésta.

Salud y República


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