"¡Qué padres más exagerados!" - es lo más suave que pueden oir unos padres con niño alérgico."Que si no se puede besar al niño sin lavarse, ¿qué daño puede hacer un beso?. ¡Nos obligan a lavarnos para tocar al niño!."
"¡Qué obsesivos se están volviendo! Ahora que si el pan lleva leche que si los medicamentos también."
Todos estos son comentarios reales. Padecer una alergia alimentaria tiene un coste emocional muy importante. La desinformación es grande, incluso entre los propios educadores y personal del colegio.
He encontrado en la red un documento de la Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Latex (AEPNAA) para informar a familiares de niño alérgico. Es perfecto para enseñar a los abuelos por ejemplo. Está en este enlace.
Ya hemos hablado varias veces de la incomprensión en el padecimiento de esta alergia y de su poca visibilidad social pese a tener una incidencia alta en la población infantil. Es una de esas enfermedades "silenciosas" que casi nadie conoce bien.
