
Después de ver la presa, hay que dirigirse por una carretera interior hasta llegar al espacio natural en donde se encuentra el pueblo sumergido de Sant Romà de Sau.

Entre la bella vegetación de encinas, robles y pinos, se llega hasta la orilla.

Y desde allí ya puede verse la punta del campanario de Sant Romà de Sau.

La ribera se extiende en este espacio natural, bajo el macizo de Les Guilleríes-Savassona.

