La cosa no quedó ahí, ya me conocéis. Decidí bordar todas y cada una de las fotos. Recién había recibido la maravilla de Bordar en Papel de GGDIY editorial y no podía sino estrenarlo con este proyecto. Así que aprendí puntos y técnicas nuevas foto tras foto. Es un libro muy completo, con propuestas, puntos explicados, proyectos y, aunque se hace breve, se disfruta y te aporta muy buenas ideas.
Ha sido todo un reto. Por la escasez de tiempo, por el querer sorprender con cada una de ellas, por mi alto nivel de exigencia… Pero al final, cada foto tenía ya su propia historia, hablaba por sí sola, y lo único que hice fue una mínima decoración, un mínimo mensaje de “estoy, estamos ahí”. Darle un toque handmade a cada imagen, para hacer aún más especial el recuerdo.

A Elena le encantó. El paquete regalo rezaba una frase que decía: ¿Ordenamos cronológicamente nuestras vidas juntas? Adrede desordené todas las fotos y juntas ordenamos desde nuestros inicios hasta ahora. Recordando lo vivido tras cada foto. Y es que últimamente hay artículos que hablan sobre la gente que pierde la importancia de los momentos por hacerles fotos constantes, y es al revés amigos. Esas fotos, serán recuerdos revividos en el futuro. No porque sin ellas olvidemos lo vivido, sino porque tal vez nos ayuden a mantener un recuerdo más intenso.Y si están en papel más, y si están bordadas más.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Y para los románticos de la vida, que encima tenemos parte de nuestros más queridos lejos de nosotros, una foto ahí colgada calienta un poquito más el corazón helado que deja la distancia. Os lo digo yo, que sí.
