Revista Cultura y Ocio

Peiperviú: Mi extraña adicción (My strange addiction)

Publicado el 16 septiembre 2012 por Lolarubio_ @LolaRubio_
Buenas a todos y bienvenidos a una nueva edición de Peiperviú, su columna de telebasura favorita. Si en el episodio anterior os abrí la puerta a un mundo tan tétrico como el de los cambios radicales, hoy no podía bajar el listón y por eso os traigo un suculento docu-reality emitido en el canal Xplora.
Peiperviú: Mi extraña adicción (My strange addiction)
¿Comes cristales? ¿Le das pellizcos a las ventanas? ¿Le pones zancadillas a los trenes? ¿Te gusta vestirte de bebé? ¿Te bañas en lejía? ¿Coleccionas pelo que sacas de las tuberías? ¿Te gusta aderezar la comida con un poco de suavizante? ¿Tu mascota favorita es una rata calva? ¿Te has enamorado de una muñeca de plástico? ¿No puedes vivir sin tu almohada? ¿Te gusta tanto un almuerzo que te comes hasta los cubiertos? ¿Tu vida sólo tiene sentido cuando te pones un disfraz de peluche? ¿Tus uñas miden más que tu hijo pequeño? ¡NO TE PREOCUPES! No eres raro, ni tienes una enfermedad. Lo tuyo es una extraña adicción.
Peiperviú: Mi extraña adicción (My strange addiction)Sí amigos, así es. Este programa se encarga de mostrarnos los trastornos más insólitos que podamos imaginar. Desde conatos de enfermedades mentales a manías que superan lo bizarro. El programa en cuestión se emite de madrugada en un formato de 30 minutos. Cada sesión de martirio psicológico está  dividida en dos protagonistas que nos cuentan su rareza. Prepara un buen bol de palomitas porque no sólo disfrutarás de uno. Los días de vacas flacas llegan a emitir 4 capítulos seguidos ¡Toda una algarabía!
Peiperviú: Mi extraña adicción (My strange addiction)¿Dónde está el sentido dentro de este despropósito? Una vez que el sujeto ha explicado su rareza, aparece un amigo o familiar que se opone a su afición. Si basta con la regañina del ser querido, el programa termina felizmente ahí. En el caso contrario, se solicita la ayuda de un profesional. Los especímenes son arrastrados a una terapia, que rara vez surte efecto, para curar sus "taras". Algunos precisan más de una visita al psicólogo para olvidar por completo su extraña adicción. Otros son incapaces de superarlo y prefieren seguir en sus treces. 



Si creías que tú eras raro, no sabes lo que hay por el mundo. Si quieres sentirte un poco mejor no olvides sintonizar Xplora en tu TDT y pasar un rato entretenido viendo lo "raritos" que son otros. No te arrepentirás.


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