Revista Insólito
Tiburcio avanzaba, sabiendo que el pasado era su cómplice inherente. LOS SÁBADOS AL SOLJulio César Izquierdo«El tiempo no cura nada, solo nos enseña a convivir con el dolor,« meditaba, mientras sus pasos le llevaban hacia el horizonte de los altozanos. Porque en cada amanecer encontraba la promesa de un nuevo día y, aunque el ayer nunca volvería, su esencia estaría por siempre en su memoria.
