Su sueño era vivir cerca del mar y lo consiguieron.
Helena y Richard compraron esta casa en Skanör pero necesitaban ampliarla para adaptarla a sus necesidades. Para ello contrataron al arquitecto Carsten Andersson, quien les diseño un edificio que junto con la antigua casa tenía forma de "L" con grandes ventanales que permitían unas inmejorables vistas al jardín. Con chimenea y baño con sauna.
La cocina es el alma de la casa, hace de unión entre lo antiguo y lo nuevo, en torno a ella gira todo.
Eligieron el color blanco en paredes y techos, que sumado a la luz natural, hace que los espacios parezcan aún mayores.
En invierno con el jardín cubierto de un manto blanco, parece una prolongación del interior de la casa.
Es una maravilla!
Las pinceladas de turquesa de los textiles y complementos ponen la nota de color.

Las botellas y jarrones azul turquesa adquiridos en mercados de pulgas, son mis favoritos! es como si tuvieran luz propia.




Un sillón de Theselius con piel de oveja

Las maletas proceden de mercados de pulgas, pintadas de blanco, con un fondo en papel de los años 70.

Cocina y accesorios de Ikea






