
Es raro que a lo largo de los años de vida del blog cabeza nunca antes hayamos presentado a este disco, nada más y nada menos de los Floyd pero un disco que divide aguas, ya que hablar de "The Division Bell" (1994) es meterse de lleno en la era de David Gilmour al mando del barco. Después del denso "The Final Cut" y luego de una larga pausa desde "A Momentary Lapse of Reason", este disco se siente como abrir la ventana para que entre aire cuyo concepto trata sobre la falta de comunicación (irónicamente, algo que a ellos les sobraba en esa época, cuando Gilmour y Waters no se podían ver ni en figuritas). Pero este disco también es la justicia poética para Rick Wright, quien fue reinstaurado como miembro de pleno derecho de la banda, sus teclados vuelven a ser el colchón de todo el sonido, y salta a la vista que sin Rick, Pink Floyd es solo una banda de rock, pero con él, es un viaje espacial, y el resultado es un álbum que suena mucho más a un trabajo de banda, con un sonido más orgánico, cálido y atmosférico. Este es otro enorme aporte de LightbulbSun justo para terminar otra semana en el blog cabeza, y con él nos despedimos hasta la semana que viene.
Álbum: The Division Bell
Año: 1994
Género: Rock progresivo
Duración: 66:24
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Inglaterra
Lanzado en 1994, The Division Bell es el decimocuarto álbum de estudio de Pink Floyd y el segundo sin Roger Waters. A diferencia de su predecesor, este álbum fue un esfuerzo mucho más colaborativo, con una participación significativa del teclista Richard Wright. Por si hace falta, copio un comentario sobre el disco...32 años de ‘The Division Bell’, el último gran suspiro de Pink Floyd con Richard WrightLuego de una larga pausa desde "A Momentary Lapse of Reason", Gilmour y Wright retornarían para un último gran trabajo.
El 28 de marzo de 1994, el mundo del rock se detuvo para escuchar el decimocuarto capítulo de la historia de Pink Floyd. Tras la fría recepción de A Momentary Lapse of Reason, David Gilmour decidió que era momento de volver a las raíces: la improvisación en conjunto.
El resultado fue ‘The Division Bell’, un álbum que no solo exploró la falta de comunicación humana, sino que sirvió como el testamento musical del legendario tecladista Richard Wright.
El regreso de la armonía y la pluma de Polly Samson
Lo que hace especial a este LP es la recuperación del espíritu de banda. Fue el primer trabajo desde el icónico The Dark Side of the Moon en el que Wright volvió a tomar un rol protagónico, no solo en las texturas de los sintetizadores, sino también como voz principal. Sin embargo, la gran sorpresa vino de la mano de Polly Samson. La entonces prometida de Gilmour y reconocida novelista, aportó una sensibilidad lírica que ayudó a David a canalizar los conceptos de aislamiento y diálogo que recorren todo el disco.
De Astoria a las listas de éxito
La producción fue un despliegue de ingeniería y paisajes. Desde los estudios Britannia Row hasta la mística Astoria (la casa flotante de Gilmour convertida en estudio), el álbum contó con la magia de viejos conocidos como el productor Bob Ezrin, el ingeniero Andy Jackson, el saxo inconfundible de Dick Parry y el bajo sólido de Guy Pratt.
Aunque la crítica de la época fue mixta (muchos aún extrañaban el cinismo de Waters), el público dictó otra sentencia. El álbum debutó en el Top 10 en decenas de países, alcanzando el número 1 en EE.UU. y el Reino Unido, donde logró el doble platino el mismo año de su lanzamiento y el triple platino hacia finales de los 90.
El cierre de una puerta y un legado eterno
‘The Division Bell’ marcó una pausa de dos décadas para Pink Floyd. Sería el último álbum de estudio que vería a la formación Gilmour-Mason-Wright completa antes del fallecimiento de Richard en 2008. Cuando la banda regresó en 2014 con The Endless River, lo hizo utilizando sesiones de este mismo disco como un tributo póstumo a Wright, confirmando que la magia de aquellas grabaciones de 1994 era inagotable.
Gabriel Ávila Morán
Y también por si hace falta, acá tienen el video del disco completo...
El sonido de "The Division Bell" es un regreso al rock progresivo y ambiental de los años 70, pero con una producción moderna y pulida. El álbum tiene un tono predominantemente melancólico y reflexivo. La interacción entre la guitarra de Gilmour y los teclados de Wright es el corazón del sonido del disco, recordando la química entre los miembros de Pink Floyd en álbumes como "Wish You Were Here". La crítica fue mucho más favorable que con su predecesor. Fue elogiado por su cohesión, su madurez y su sonido más orgánico. Se vio como una reivindicación del Pink Floyd liderado por Gilmour. "The Division Bell" fue, durante 20 años, considerado el canto del cisne de la banda, un cierre digno y melancólico a una de las carreras más extraordinarias de la música. "The Division Bell" es un disco nítido, bellísimo y profundamente melódico. Es el álbum ideal para poner a prueba esos parlantes caros que te compraste. No será el "Dark Side", pero es el abrazo que necesitábamos en los 90...
Y no creo que haga falta agregar mucho más, no?
Por si hace falta, te dejo el link a Spotify para que lo escuches desde ahí:
https://open.spotify.com/intl-es/album/5F0IQXuHfTV7SBvZVnXERl
Lista de Temas:
1. Cluster One (5:58)
2. What Do You Want from Me (4:21)
3. Poles Apart (7:04)
4. Marooned (5:28)
5. A Great Day for Freedom (4:18)
6. Wearing the Inside Out (6:48)
7. Take It Back (6:12)
8. Coming Back to Life (6:19)
9. Keep Talking (6:11)
10. Lost for Words (5:14)
11. High Hopes (8:31)
Alineación:
- David Gilmour / electric & acoustic guitars, e-bow (7), keyboards, bass, lead vocals, talk box, programming, co-producer
- Richard Wright / keyboards, piano, vocals (6)
- Nick Mason / drums, percussion
With:
- Tim Renwick / guitars
- Jon Carin / keyboards, programming, vocals
- Bob Ezrin / keyboards, percussion, co-producer
- Dick Parry / tenor saxophone (6)
- Guy Pratt / bass, vocals
- Gary Wallis / acoustic & electronic percussion
- Sam Brown / backing vocals
- Carol Kanyon / backing vocals
- Rebecca Leigh-White / backing vocals
- Durga McBroom / backing vocals
- Jackie Sheridan / backing vocals
- Stephen Hawkins / synthesized voice (9)
- Michael Kamen / orchestral arrangements
- Edward Shearmur / orchestrations
