
Varios son los factores que me hacen alucinar en colores cuando veo una gallina que se se comporta como…un perro.
El primero, es mi condición de urbanita.Entiendo el concepto “mascota” desde esa perspectiva de ciudad . Poco amplia , te diría … Las mascotas suelen ser perros, gatos, periquitos y cosas así pero…¿Una gallina?.
El segundo es que , para mí, una mascota no es susceptible de ser ingerida como alimento. Ya sé que existen culturas en las que se comen a perros pero, en mi mundo occidental mediterráneo y urbanita, un perro NO se come y una gallina , SÍ.
El tercer factor es que los referentes que yo tengo ( familiares y culturales ) no tienen gallinas como mascota. Hace unos días, conocí a Petunia, una gallina “doméstica”.

Le pregunté por el comportamiento doméstico del animal y nos explicó que , de pollita , su nieto se prendó. La cuidó de forma individual y , la gallina, se acostumbró a los usos y costumbres de los amos humanos… Además, pone huevos…

Supongo que hay que ser abierto y aceptar “gallina” como animal de compañía.
He encontrado mucha información en Internet sobre la cría de la gallina como mascota, incluso venden “gallineros” para pisos (?) , hay libros sobre el tema y se le ha llegado a etiquetar como la “mascota del S. XXI” con el añadido de que, además de compañía, te da alimento…
En Australia, hay una empresa, City Chick, que vende gallinas ya domesticadas.Son las compis australianas de Petunia, la gallina que , ahora mismo, estará sentada en su butacón de la cocina…
