Revista Mundo animal

"Pitbull Copiapino"

Por Losperrosdelcamino
Tuve la oportunidad de conocer la ciudad de Copiapó el año pasado cuando cambié mis vacaciones por ir a conocer los caniles de Caldera, me traje hermosos recuerdos de la región de Atacama y eso que no tuve oportunidad para recorrerla como me hubiese gustado, meterme entre sus cerros, las playas de Bahía Inglesa, caminar por la orilla del mar al atardecer, pero bueno para otra vez será. Dentro de esos recuerdos, me traje en mi mente dos muy especiales, uno comer unas ricas empanadas frente al mar en una linda compañía, y la otra aconteció en la misma Plaza de Armas de esa ciudad, rodeada de algunas esculturas que llaman la atención por su belleza, pero mas que eso fue un momento que no podré olvidar.
Mientras caminaba por ella, típico de mí, observar a los perros que deambulan por los alrededores, en eso me fijé en un perro raza pitbull que estaba al costado de un árbol, agachado, desesperado rascándose parte de su lomo, a lo que deduje que podría tener sarna, y cuando esto sucede de inmediato pienso en hacer algo en silencio y anónimo, con el remedio exacto, aunque sea una sola vez que lo haga, la experiencia dice que es efectivo hacerlo, siendo el ideal otro.
Pues bien, me quedo quieta, lo sigo mirando, cuando de repente con su hocico tira desde el lomo de su piel algo así como un hilo que no puede sacarse de sus dientes.
Entonces me siento en el suelo de la plaza sin importar nada mas que ganarme la confianza de aquel perro pitbull, le empiezo a conversar, le hago preguntas que yo se no contestará, pero logro llamar su atención, el me miró, y humildemente se acercó a donde yo estaba, empecé a hacerle cariño queriendo averiguar el por que se rascaba con tanta fuerza hasta llegar al límite de dañarse su piel.
La sorpresa fue grande cuando descubro en su lomo una pelota de chicle, con el calor, totalmente derretido, ese era el hilo que intentaba sacarse, era el motivo de rascarse con tanta insistencia, pero no podía. La impotencia sube a mí.
Habré estado haciéndole cariño en su guatita, sentada en el suelo de la plaza por largos minutos, la gente pasaba, me miraba como diciendo y ésta, que le pasa?...en realidad me da lo mismo que piensen lo que quieran. Para mí era más importante sacarle el chicle que lo estaba torturando poco menos, teniendo en cuenta que producto de retirárselo, podría morderme o tirarme un tarascón.
En ese momento, una señora que andaba junto a su hijo de dos años, me pregunta que tiene el perrito, y sin mas que decirle, ella tomó la misma posición mía con el fin de ayudar afirmarlo, mientras su pequeño hijo le hacía cariño en el lomo.
Cuento corto, al fin de varios minutos logramos sacarle el chicle al perro, que algún humano sin cerebro se lo había pegado con alevosía en la raíz del pelo. Me acordé de aquellos tiempos de escuela primaria cuando una profesora jefe, hacía lo mismo pegándole el chicle en la patilla del cabello a los alumnos cuando los pillaba masticándolo en clases. Me dio pavor que hoy eso esté sucediendo con los perros abandonados.
El perro pitbull, no dejaba de darme besos, y como agradecido pasaba su lengua por mi cara mientras que con la señora conversábamos amenamente las dos sentadas en el suelo de la plaza sobre el abandono múltiple de mascotas adultas y recién nacidas en plenas calles de esa ciudad.
Fuera de este pitbull, lo poco que recorrí esa ciudad, pude darme cuenta del triste episodio que son los perros abandonados en Copiapó, la gente no tiene ninguna conciencia de lo que significa la tenencia responsable de mascotas.
Quizás podamos encontrar autos y camionetas de valor recorriendo las calles, pero en los alrededores donde están las poblaciones, encontramos fuera de la camioneta cara, una enorme cantidad de perros abandonados, con sarna abundante, y no hay quien se haga cargo de ese problema social que allí existe en esa ciudad.
Solo que hay un mal llamado canil municipal, donde perro que llega desaparece hechándole la culpa a que el perro se escapó, lo raro que nadie ve cuando esos hechos suceden.
Es aquí donde nace la incentivación que deberíamos promulgar hacia otras localidades, provincias, que las municipalidades tuvieran la oportunidad de hacerse cargo del problema como lo ha hecho en buena lid la I.Municipalidad de Nuñoa, sin llegar a los salvajes extremos que ya hemos conocido a través de los horribles videos donde se muestra la cruel y violenta matanza de perros en la comuna de San Joaquín, un acto que es muy difícil de olvidar.
Es una lástima que la I. Municipalidad de Copiapó no se haga cargo de incentivar la educación en tenencia responsable, educar a sus ciudadanos, con charlas en los colegios especialmente, o con carteles publicitarios colgantes en medio de las calles, y si no son capaces de ser responsables con sus mascotas, estimular a la población a esterilizar a sus mascotas a un valor que esté al alcance de los bolsillos. Pero si tienen para comprar camionetas y autos último modelo, que tanto mas saldría pagar una esterilización?
Es una lástima que inclusive quienes dicen ser animalistas, no tengan idea lo que significa tenencia responsable de mascotas, solo piensan en pedir dinero para esterilizar todo lo que venga.
Existe en Copiapó la agrupación Uproa, quienes se dedican hacer operativos de esterilización con un veterinario que va desde Santiago, a bajo costo ( $ 15.000), digo bajo costo comparado con lo que cobran las clínicas veterinaria del lugar, es casi lo mas económico para quienes tengan intenciones de esterilizar a sus perros o gatos, tienen que pedir una hora para cuando realicen el próximo operativo. Además, luego de tener una larga charla con Lesly, una de las voluntarias, desde el año pasado ellos realizan jornadas de adopción en el Parque Schneider de la localidad, por si eres de Copiapó, y quieres adoptar una mascota en forma responsable y comprometerte con ella, acércate los días domingos y diles que vas de parte de los perros del camino.
Quise dejar este escrito como otro mudo testimonio de que la raza pitbul no es lo que parece, sino que llevan sobre sus hombros el extigma de raza peligrosa, no es tan así, ya que este perro que ustedes ven en las fotos no me conocía y pueden ver su comportamiento dócil sumiso hechado en el suelo.
NO MAS PERROS ABANDONADOS.Los perros del camino?... son todos aquellos que de una u otra manera estando perdidos o abandonados, Dios los pone en mi camino cuando paso...y algo me dice: tienes que detenerte, no puedes seguir...

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