Todos hemos escuchado o leído la historia del descubrimiento de América por parte de Cristobal Colón. De cómo, después de recibir calabazas del rey portugués, acabó convenciendo a los Reyes Católicos para realizar un viaje hacia Asia yendo en dirección a Occidente en lugar de a Oriente. De cómo, un 12 de octubre de 1492, las tres carabelas lideradas por Colón llegaron a las costas americanas, aunque él muríó convencido (o al menos eso dice la versión oficial) que había llegado a Asia. Hasta aquí lo que dicen los libros de historia. Pero hay algo más. En uno de los documentos que se escribieron antes de que zarpase, se decía que a él se le daría "el diez por ciento de lo descubierto". Además, durante la travesía conocía datos de lo que iba a pasar, como que a tal distancia habría tal o cual cosa. Eso por no hablar de ciertas mercaderías que solamente existían en el continente americano, pero detallados en aranceles de puertos andaluces años antes de aquel viaje. ¿Cómo es esto posible?
Con todo esto, cualquiera podría pensar que el descubridor sabía mucho más de lo que han escrito los libros de historia y de lo que muchos hemos creído siempre. ¿Qué hay de cierto y qué hay de oculto en todo esto?
