Fue, sin duda alguna, una de las colecciones más llamativas y colorida de las que vimos estas semanas y creo que es un buen punto a favor ya que no termina de ser una colección extremista de prendas que no se pueden usar en la cotidianidad ni únicamente en eventos sociales de alta costura. Ojalá tuviera alguna de esas prendas para jugar, ser una “barbie girl” y combinar a libre imaginación.




